Con victoria en la maleta

copa ehf el helvetia vence en la pista del lugi sueco tras ir perdiendo por cinco goles y constata el futuro de su cantera

Beatriz Equísoain Iraizoz - Domingo, 25 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Lugi 31

Helvetia 33

LUGI HF (17+14) Jensen (portero), Henningsson (3), Hallberg (5), Milosevic (2), Pellas (3, 2p), Lagerguist (3) y Mollerstrom -siete inicial-. Larsson (portero), Karlsson (1), Paradis (2), Wallinius (5), Mork (3), Morand (2), Kall (1), Carlsson (1) y Persson.

HELVETIA ANAITASUNA (15+18) Nordlander (portero), Bazán (5), Etxeberria (1), Mota (1), Goñi, Oswaldo Guimaraes (1p) y Nantes (6, 1p) -siete inicial-. Sergey (portero) Gastón (1), Cristian, Adarraga, Barricart (1), Ceretta (6), Aguirrezabalaga, Ugarte (7) y Elustondo (4).

Marcador cada cinco minutos 4-3, 6-6, 9-7, 12-11, 14-13, 17-15 (descanso);20-16, 22-20, 23-22, 26-26, 29-29 y 31-33 (final).

Árbitros Andrej Budzak y Michal Zahradnik (Eslovaquia). Excluyeron dos minutos a Lagerguist (2), por los locales;y a Cristian (2), Ceretta y Oswaldo Guimaraes, por los visitantes.

Pabellón Sparbanken Skane Arena, ante unos 800 espectadores.

pamplona- En Francia no fue posible, tampoco en Alemania, pero en Suecia la historia cambió. El Helvetia Anaitasuna conquistó ayer una victoria por tierras escandinavas, la segunda en esta fase de grupos de la Copa EHF, y lo hizo ante el mismo rival al que ya venció en Pamplona, el Lugi HF. Un resultado intrascendente para ambos equipos, sin opciones de clasificarse para la siguiente ronda, pero un triunfo que permite a los navarros afrontar con más ánimo su última semana de doblete con Liga y Europa, y que tiene además una lectura inequívoca: el futuro está asegurado.

Juanto Apezetxea ya había anunciado que el encuentro ante el Lugi iba a servir para probar tácticas, variables defensivas y dar más minutos a los jugadores del filial. Y lo cumplió. Ensayó el 7 contra 6, la defensa mixta y se pudo ver sobre la cancha durante más minutos a Julen Elustondo, Íñigo Barricart y Ander Adarraga. Los tres canteranos conocen su rol, con Balenciaga y Chocarro lesionados, pero saben aprovechar el tiempo que están sobre la pista, que ayer fue mucho. Elustondo se lució con cuatro goles, mientras que Adarraga y Barricart cumplieron también con su papel.

El técnico de Oieregi prefirió dosificar a otros jugadores como Oswaldo o Mota, a quienes dio más descanso. Además, se pudo ver a un Bazán en labores más ofensivas, marcando incluso cinco goles, y compartiendo el doble pivote con un efectivo Ander Ugarte. Lo importante era rodar.

Aun con todo, ninguno de los dos equipos cedió. El Helvetia salió en tromba con un 0-3 de parcial, contestado inmediatamente por los suecos, quienes se reservaron jugadores punteros. El equilibrio en el marcador fue la tónica durante la primera mitad, que se decantó del lado del Lugi por 16-15.

El panorama cambió tras el paso por los vestuarios. El conjunto sueco apretó su defensa, estuvo más listo en ataque y se aprovechó de las inferioridades numéricas de los navarros, lo que le sirvió para abrir brecha (21-15, m.35 y 22-17, m.37). Anaitasuna echó mano entonces del acierto de Sergey en la portería, de una zaga mejor asentada, y del liderazgo ofensivo de Ceretta, Nantes -elegido mejor jugador del partido- y, sobre todo, Ugarte. El guipuzcoano, desde el pivote, las metía todas y un triplete suyo permitía remontar al Helvetia (24-25, m.48).

Los últimos minutos fueron un toma y daca, con Elustondo enchufado también de cara a la portería. Pero la balanza, finalmente, se decantó del lado navarro.

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