Mendavia, señales de un fondo marino prehistórico

En las piedras de paredes de la localidad procedentes del barranco salado pueden verse restos fósiles y marcas de oleaje

Un reportaje de Maite González - Martes, 27 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Mª Inés Sáinz señala una de las piedras de las calles de Mendavia que cuentan con restos fósiles.

Mª Inés Sáinz señala una de las piedras de las calles de Mendavia que cuentan con restos fósiles. (MAITE GONZÁLEZ)

Galería Noticia

Mª Inés Sáinz señala una de las piedras de las calles de Mendavia que cuentan con restos fósiles.Restos de una posible alga en una pared.

Las piedras más antiguas de Mendavia lucen recuerdos de un pasado prehistórico. Así, buena parte de las piedras y losas con las que están construidos muchos de los edificios de Mendavia guardan auténticas joyas prehistóricas, restos fósiles y marcas de oleaje o ripple marks del antiguo mar prehistórico o del Lago del Ebro que cubría la zona hace miles de años. Así, en su incansable labor investigadora, los mendavieses Mª Inés Sáinz y Ángel Elvira han localizado innumerables señales y vestigios en las piedras sobre las que se construye Mendavia.

Mª Inés Sáinz recuerda cómo buena parte de este material con el que están construidos los edificios del pueblo procede del paraje mendaviés conocido como Barranco Salado, donde se situaba el enorme Lago del Ebro y donde se han hallado numerosos restos paleontológicos. “Los restos que se ven en las fachadas parece ser que pueden ser algas y corales de un antiguo fondo marino. Están en las piedras del Barranco Salado y desde allí llegan a las paredes de nuestro pueblo, que se construyen con esas piedras”, resume Mª Inés Sáinz sobre los restos.

En su reciente libro Mendavia. Su pasado, Ángel Elvira y Mª Inés Sáinz relatan como “hace 300 millones de años, Navarra, el País Vasco, La Rioja y Aragón se hallaban bajo las aguas de un gran océano. Pasados millones de años, del fondo de aquel mar comenzaron a surgir elevaciones, mediante plegamientos, chocando entre sí. Surgieron los Pirineos al norte y el Gran Macizo del Ebro al sureste”. En este sentido, añaden que “la Ribera navarra estaba aún sumergida bajo sus aguas, que albergaban gran cantidad de animales marinos. Las aguas dejaron numerosas marcas de oleaje o ripple marks, que al fosilizarse podemos contemplar en sus diferentes formas”.

Además, señalan que “en La Rioja la superficie submarina surgió antes que en Navarra, por eso se encuentran allí pisadas de enormes dinosaurios. Los que encontramos así son de pequeñas aves zancudas, palmípedas, tortugas, insectos, caracoles, etc”, explican.

Mª Inés Sáinz y Ángel Elvira prosiguen relatando que “a partir de ese gran océano, las transformaciones siguen y ya solo queda un enorme lago salado, con una gran concentración de sal, de la cual quedan restos en el Barranco Salado y en otros lugares, como los Altos de Castilla. El lago llega al máximo de su capacidad y al no poder albergar más agua rompe la barrera de la costa catalana y se precipita al Mediterráneo, vaciando su caudal y dando origen al Valle del Ebro. Estos sucesos han dejado para su estudio madera fósil, marcas de oleaje, huellas de animales, hojas, plantas, esponjas y otros materiales”, señalan.

Los investigadores mendavieses explican que los yacimientos de Paleontología de Mendavia se situarían en el Mioceno, hace de 4 a 6 millones de años, y en la Era Terciaria.

en las paredesBuena parte de ese pasado mendaviés se puede ver en las paredes del municipio, tal y como constata Mª Inés Sáinz, que en su constante labor ha analizado fachadas, losetas y lajas en búsqueda de estas marcas de oleaje y de estos restos, que pueden ser algas y corales. Algunos de ellos son visibles a simple vista, aunque otros muchos solo se aprecian bajo la mirada atenta que da el interés de los investigadores.

En su trabajo en torno a estas señales, Mª Inés Sáinz y Ángel Elvira mantienen contacto con el Centro de Interpretación Geológica Luberri de Oiartzun, que está asesorando a los investigadores en torno a estos posibles restos fósiles.

Además, en su trabajo, Ángel Elvira y Mª Inés Sáinz cuentan también con el apoyo de las hermanas Mª Angeles y Legardi Elvira, sobrinas de Ángel, que han documentado fotográficamente los diferentes hallazgos, además de acompañar a ambos en sus diferentes recorridos históricos.