Excelencia El todoterreno por

Es el sueño de todos los amantes de los 4X4, la máquina deseada y sólo al alcance de una selecta minoría, tanto como la sofisticada tecnología de la que hace gala para convertirse de nuevo en el todoterreno por excelencia.

Un reportaje de Tomás Pastor - Domingo, 1 de Abril de 2018 - Actualizado a las 06:02h

El nuevo Clase G llega con la imponente versión G 500, toda una declaración de intenciones. Fotos: Mercedes-Benz.

El nuevo Clase G llega con la imponente versión G 500, toda una declaración de intenciones. Fotos: Mercedes-Benz.

Galería Noticia

El nuevo Clase G llega con la imponente versión G 500, toda una declaración de intenciones. Fotos: Mercedes-Benz.

Llega en mayo de este año, pero ya se admiten pedidos de la nueva Clase G de Mercedes-Benz en su versión G 500. El todoterreno por excelencia, la máquina en la que todos los fabricantes y usuarios amantes del 4X4 se miran -la mayoría de reojo porque saben que es una pieza inalcanzable para la generalidad de los bolsillos-, anuncia una nueva entrega y lo hace estrenando un nuevo y potente motor de gasolina de ocho cilindros en uve de cuatro litros de capacidad, con doble turbocompresor, 422 CV de potencia máxima, 610 Nm de par máximo de 2.000 a 4.750 rpm, 11,1 litros de consumo medio homologado y un precio oficial de 127.450 euros.

Esta joya y bestia mecánica al mismo tiempo es un prodigio de máquina sobre ruedas que, según precisa Mercedes, “convence ya sea en carretera o campo a través, por su potencia, sus modernos sistemas de asistencia a la conducción, sus sobresalientes propiedades de conducción y su seguridad”. El despliegue tecnológico vuelve a ser una vez más deslumbrante. Sobre la base de un chasis de travesaños se asienta la carrocería y se dota al Clase G de un nuevo tren de rodaje, así como de los programas de conducción Dynamic Select (modifican la respuesta de motor, cambio, suspensiones, dirección y asistencias a la conducción, y responden a cuatro modos: Comfort, Sport, Eco e Individual) y del G-mode (incrementa la eficacia en uso fuera de carretera) y se incluyen nuevos equipamientos, como los faros de led, amén de una calidad de terminación y opciones de diseño de auténtico lujo. Lo normal en la Clase G y también en Mercedes.

Aunque por fuera sigue pareciendo indudablemente un Clase G, por dentro Mercedes se ha rendido a las nuevas tendencias. Elementos como el display opcional, con dos pantallas de 12,3 pulgadas que recorren el cuadro de instrumentos (configurable según tres modalidades: Classic, Sport y Progressive), y la consola central presiden un interior en el que la habitabilidad gana considerablemente respecto a su predecesor con más espacio para las piernas delante y detrás, a la altura de los hombros y a la de los codos. Mención especial en el capítulo de confort para unos asientos ergonómicos con función de memoria, calefacción, ventilación y hasta masaje. En la dotación de equipamiento de serie también conviene recordar la presencia del paquete de aparcamiento Parktronic con cámara de marcha atrás, el paquete de conectividad de confort con los servicios Mercedes me, tales como la localización del vehículo o la apertura y cierre remoto desde el smartphone, así como el enganche para remolque.

Aunque sin duda los pasajeros y conductor van a ser tratados como auténticos jeques en el interior del Clase G, tanto en carretera como fuera de ella, lo que marca la diferencia con otros modelos de la competencia es su solvencia cuando el asfalto desaparece bajo sus ruedas. Junto al cambio automático de nueve marchas 9-G-Tronic y la caja reductora, la tracción permanente, sus tres bloqueos de diferencial al 100%, su nuevo tren de rodaje con suspensión delantera de trapecio articulado combinada con el eje rígido posterior, la altura libre de 27 centímetros delante y de 24,1 entre ejes, sus 70 centímetros de profundidad de vadeo (diez más que antes), su ángulo de ataque de 31 grados, el de salida de 30 y el de rampa de 26, su inclinación de hasta 35 grados (siete más) y su capacidad ascensional de hasta un 100% hacen de él todo un referente en conducción fuera de carretera. A ello hay que sumar un peso que se rebaja en 170 kilogramos, al tiempo que la rigidez a la torsión del bastidor se incrementa en un 55%, fruto del acertado diseño y del empleo de acero y aluminio de alta resistencia. Sin duda, la estrella de los 4X4 de lujo.

MERCEDES-BENZ CLASE G 500

Más sobre Otros Deportes

ir a Otros Deportes »

Últimas Noticias Multimedia