Editorial DE DIARIO DE NOTICIAS

Alarman los datos y más la realidad

Navarra no es ajena al inquietante dato del aumento de las denuncias por violencia sexual entre las mujeres más jóvenes, una realidad que demuestra que queda camino por recorrer desde la educación en el respeto y la igualdad

Jueves, 17 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Alarman los datos y alarma todavía más la realidad. La violencia contra las mujeres sigue siendo un problema social difícil de erradicar, una lacra que la sociedad del siglo XXI todavía no ha conseguido vencer. Un problema que no distingue de edades, nacionalidades ni condición social porque se extiende como una mancha negra allí donde llega la mano de un maltratador o agresor sexual dispuesto a atacar a su víctima por el único hecho de ser mujer. La violencia contra las mujeres, en cualquiera de sus manifestaciones, física, psicológica o a través de los medios digitales, es la cara más dura de la desigualdad que todavía se da, y lo que es peor se permite, entre hombres y mujeres y constituye una violación de los derechos humanos fundamentales. En los últimos años existe un dato que todavía inquieta más en este tema, ya de por sí inquietante, como es el significativo aumento de las denuncias de violencia sexual entre las mujeres jóvenes. Según los últimos datos, cuatro de cada cinco denuncias por violencia sexual en Navarra las interpusieron mujeres menores de 30 años, 113 de 138. Y es en esa juventud, y antes incluso en la adolescencia y la edad escolar, donde hay que poner el foco de la prevención con campañas efectivas que eduquen en la igualdad y el respeto como único camino válido para la relación entre hombres y mujeres, donde no tengan cabida las discriminaciones ni los comportamientos machistas y sexistas. Navarra en este sentido es pionera y va por delante con campañas como la presentada esta misma semana para frenar el acoso a las mujeres en las fiestas y con un Plan de acción contra la Violencia hacia las Mujeres que trata de poner en marcha una actuación integral, que pasa por una máxima y mejor coordinación y colaboración entre instituciones a la hora de abordar la violencia contra las mujeres. En definitiva, garantizar una atención en todos los ámbitos desde el sanitario, el educativo, el social, el policial el jurídico hasta el judicial. Porque mientras la realidad nos hable de que cada tres días hay una denuncia por este delito, ninguna persona ni institución puede darse por satisfecha. Ayer de nuevo la sociedad se movilizó y salió a la calle, esta vez para reclamar una mayor dotación presupuestaria para combatir la violencia machista. Manifestaciones en más de 70 ciudades para exigir que Rajoy cumpla con sus compromisos y financie el pacto de Estado contra la Violencia de Género con los 200 millones que prometió. Un paso más en el proceso de concienciación social, que ha alcanzado su punto más alto en los últimos meses.

etiquetas: editorial, opinion

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