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El Gobierno foral cree que es “de justicia” que se permita a las comunidades reinvertir el superávit

La ministra de Hacienda anuncia la puesta en marcha de un grupo de trabajo para revisar la regla de gasto
Navarra dispone de 230 millones adicionales por cumplir todos los objetivos fiscales en 2017

Andoni Irisarri - Jueves, 21 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:01h

El consejero de Hacienda, Mikel Aranburu, durante una comparecencia en el Parlamento foral.

El consejero de Hacienda, Mikel Aranburu, durante una comparecencia en el Parlamento foral. (ANDONI IRISARRI)

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El consejero de Hacienda, Mikel Aranburu, durante una comparecencia en el Parlamento foral.

pamplona- La reacción del Gobierno de Navarra al anuncio de que el Ejecutivo de Pedro Sánchez planea flexibilizar la regla de gasto se mueve entre la satisfacción y la prudencia. Satisfacción porque es “de justicia” que las comunidades autónomas que cerraron 2017 con superávit -como el caso de Navarra- puedan reinvertir al menos una parte de ese dinero en derechos sociales, y porque todo lo que sea aliviar los estragos de las leyes de austeridad es bienvenido tras años de recortes. Pero también prudencia, porque el anuncio que ayer realizó María Jesús Montero, ministra de Hacienda, no deja de ser eso: un anuncio. Una declaración de intenciones en una sesión de control -la primera del Congreso al Ejecutivo de Sánchez- que todavía tiene que afinarse muchísimo más en pasos y medidas concretas para que comunidades autónomas y ayuntamientos puedan disponer con todas las garantías legales de un dinero (el del superávit) que en virtud de la Ley de Estabilidad Presupuestaria de 2012 tiene que destinarse prioritariamente al pago de deuda, en detrimento de la inversión pública.

Esta medida, tomada en lo peor de la crisis, quizá pudo evitar un rescate institucional de consecuencias impredecibles. Pero su vigencia durante los últimos cinco años ha laminado a las administraciones, de donde han desaparecido equipos y profesionales;donde se han paralizado las ofertas públicas de empleo y se ha disparado la interinidad;y que con menos recursos han tenido que realizar un sobresfuerzo para tratar de amortiguar una peor prestación de servicios a la ciudadanía.

Es muy pronto para decir que el anuncio puede suponer el principio del fin de la austeridad. De hecho, la primera en ser cautelosa fue la ministra Montero. “Es obvio que la regla de gasto está llamada a modificarse y a hacer un cálculo más colectivo entre todos”, comenzó la titular de Hacienda, quien compartió con comunidades y entidades locales la “demanda lógica” que supone “poder tener una mayor utilización del mal llamado superávit con el fin de desarrollar servicios públicos”. Pero al mismo tiempo, Montero aseguró que el Gobierno de Sánchez “está comprometido con el cumplimiento de la estabilidad presupuestaria”.

el grupo de trabajoPara conciliar ambos objetivos, la ministra avanzó que pondrá en marcha un grupo de trabajo con ayuntamientos y comunidades autónomas para “definir la mejor manera de calcular la regla de gasto”, de tal forma que pueda lograrse un equilibrio entre “provisión de servicios” y “sostenimiento a medio plazo de las cuentas públicas”, tal y como ordena Europa. El grupo también servirá, dijo, para darle “consistencia y rigor a la metodología con la que se calcula la regla de gasto”, y que con el PP, aseguró, se caracterizó por “la falta de transparencia y la opacidad, y por generar incertidumbre”.

Esas fueron las declaraciones. Sobre fechas o medidas más concretas no dijo nada. Por eso es pronto si quiera para especular cómo afectará esto a las comunidades. Pero, indudablemente, es un paso adelante en una materia en la que Uxue Barkos, presidenta del Gobierno de Navarra, había insistido al recién llegado a la Moncloa, tanto en declaraciones públicas como por carta. Como la que le hizo llegar hace dos semanas a Pedro Sánchez, y en la que superar las estrecheces de la Ley de Estabilidad Presupuestaria era una prioridad de Navarra, que cerró 2017 en orden con todas las exigencias fiscales, con la tesorería en positivo y un superávit de aproximadamente 230 millones. En parte por la exitosa operación del Convenio Económico (que propició la vuelta de 215 millones que se habían pagado de más al Estado) y por el maridaje de política fiscal responsable y recuperación económica general. Todo eso propició un positivo que el Gobierno foral no podía destinar a inversión pública, y que están como quien dice congelados.

Qué podría pasar con esa cantidad es poco menos que especular. Primero, todo depende del Gobierno central. Ahora, será el Gabinete de Sánchez el responsable de encontrar la fórmula jurídica que permita aliviar la regla de gasto a las regiones y entidades locales. Sabiendo que el PSOE está comprometido con la estabilidad presupuestaria y que quiere explorar con un grupo qué vías quedan, se abre el panorama de flexibilizar la interpretación de la norma. De esta manera, el Gobierno central podría, por ejemplo, dejar de computar a efectos de sobrepasar la regla de gasto algunas partidas económicas, liberando así un margen para la inversión. Por parte de Navarra, el panorama es más sencillo. Después de los cambios, el Gobierno foral podría disponer del dinero a través de un proyecto de Ley. Son escenarios que dependerán del grado de compromiso del PSOE con su anuncio de empezar a aflojar el corsé de la austeridad.

datos

¿Qué es la regla de gasto? Se trata de una medida de disciplina fiscal vigente desde 2012 que obliga a destinar a amortización de deuda pública los ingresos adicionales, como por ejemplo los del Convenio. Eso hace que sólo se pueda invertir en derechos sociales con fondos que provengan de fuentes estructurales y sostenidas en el tiempo (por ejemplo, la recaudación), y siempre que no superen la expectativa de crecimiento económico a medio plazo.

Navarra cumple los objetivos. El Gobierno de Navarra cerró 2017 cumpliendo todos los objetivos fiscales (endeudamiento, déficit y regla de gasto), con la tesorería en positivo y con cerca de 230 millones de euros de superávit.

maría solana “Es de justicia que se pueda reinvertir ese dinero”

La portavoz del Gobierno foral consideró “de justicia” el anuncio de la ministra de Hacienda, y lo enmarcó “en la línea de las demandas que ha hecho Navarra. Es una necesidad vital”, definió.

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