La Audiencia decide que los restos de los franquistas vuelvan a la cripta y el Ayuntamiento anuncia que se opondrá

El juzgado reconoce el derecho de las familias del general Sanjurjo Y DE LOS COMBATIENTES A QUE LOS HUESOS REGRESEN A LOS Caídos

Los servicios jurídicos presentarán un recurso porque “el edificio es un bien propiedad del Ayuntamiento” y la cripta no es un cementerio

Kepa García - Martes, 3 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Tumba del general franquista Emilio Mola en la cripta de los Caídos.

Tumba del general franquista Emilio Mola en la cripta de los Caídos. (Iban Aguinaga)

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Tumba del general franquista Emilio Mola en la cripta de los Caídos.

Pamplona- En otra decisión sorprendente de la Audiencia Provincial de Pamplona, el juzgado de lo Contencioso Administrativo número 2 ha dado la razón a los familiares del general José Sanjurjo, que según recoge una sentencia conocida ayer tienen derecho a que los restos de los militares franquistas vuelvan a la cripta del Monumento a los Caídos, de donde salieron el 16 de noviembre de 2016. El Ayuntamiento ya ha anunciado que presentará un recurso de apelación contra la citada resolución.

Además de Sanjurjo, otros siete cuerpos, entre ellos el del general Emilio Mola, fueron exhumados de la cripta tras una resolución de Alcaldía y un acuerdo previo con el Arzobispado para que el proceso se realizara con todas las garantías.

Parecía que el asunto estaba resuelto -ya hubo un intento de paralizar las exhumaciones, aunque fue rechazado por el mismo tribunal que ahora ha dado la razón al recurso- pero esta nueva sentencia vuelve a situar la cuestión de la memoria histórica en el primer plano de la actualidad, justo ahora que el Gobierno de Pedro Sánchez plantea hacer lo mismo con los restos del dictador Franco.

Sin embargo, el titular del juzgado de lo Contencioso de Pamplona considera que las familias tienen derecho a que los restos vuelvan a ser enterrados en la cripta de los Caídos. Por ello, ha decidido estimar el recurso interpuesto por una nieta del general José Sanjurjo y por familiares de los hermanos Dimas y Joaquín Aznar Zozaya (dos combatientes navarros que también fueron enterrados en la cripta) contra la resolución de Alcaldía que ordenó la clausura de la citada cripta como cementerio, resolución que sentó las bases para la posterior exhumación de los cuerpos.

El argumento principal de la sentencia es que la cripta donde estaban enterrados los 8 franquistas “no es un cementerio”, sino un lugar de “culto privado cuyo uso y disfrute recae en la parroquia de Cristo Rey”. Señala, por tanto, que queda fuera del ámbito el decreto Foral de 2001 de Sanidad Mortuoria, que regula la actividad de cementerios y crematorios: “Es claro que lo que aquí nos ocupa de ninguna manera es un cementerio al que puedan afectar las competencias y condiciones que para su cierre o clausura se determina en la normativa”, señala el auto.

El Ayuntamiento y el Arzobispado acordaron que la cripta dejara de ser lugar de enterramiento

Acerca de la posible contravención de las leyes relativas a la memoria histórica que podría suponer mantener los sepulcros que hay en la cripta, en la sentencia se indica que la normativa al respecto no será de aplicación cuando las menciones “sean de estricto recuerdo privado, sin exaltación de los enfrentados, o cuando concurran razones artísticas, arquitectónicas o artístico-religiosas protegidas por la ley.

Tampoco concede importancia al acuerdo entre el Ayuntamiento y el Arzobispado y a que no se presentaran alegaciones: “De ninguna manera puede ser amparo de la resolución administrativa, puesto que las administraciones públicas están sujetas al principio de legalidad”. Por último, el fallo considera que “no se ha respetado la normativa urbanística sobre la protección del edificio” en lo que se “refiere al propio mantenimiento de la cripta como lugar de enterramiento y de los restos cadavéricos que allí estaban sepultados”.

habrá recursoAunque la sentencia reconoce el derecho de las familias a que los restos vuelvan a la cripta del edificio, los servicios jurídicos municipales consideran que las personas recurrentes “no tienen derecho alguno” a que los restos de sus familiares permanezcan en el Monumento a los Caídos porque es un bien propiedad del Ayuntamiento de Pamplona con un derecho de usufructo del Arzobispado.

“Precisamente, Ayuntamiento y Arzobispado acordaron que la cripta dejara de ser lugar de enterramiento, por lo que ninguna persona tiene derecho a que la cripta sea un cementerio”, recordó ayer el Consistorio en un comunicado tras conocerse la resolución.

Con respecto al argumento de la sentencia que señala que se ha infringido la normativa urbanística, los servicios jurídicos consideran que “yerra” al considerar que el mantenimiento de la cripta como lugar de enterramiento es un elemento de interés protegido por la normativa urbanística, ya que en ningún caso el planeamiento municipal ha protegido expresamente la cripta como lugar de enterramiento”.

Asimismo, se pone en duda que la sentencia diga que no resulta de aplicación la normativa sanitaria y mortuoria que el Ayuntamiento siguió para exhumar y cerrar definitivamente la cripta.