Mesa de Redacción

Sanfermines vitales

Por Víctor Goñi - Jueves, 5 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:01h

tengo una teoría, a ver qué les parece: es probarse la ropa blanca un año después y sanearnos por dentro, disculpen el lirismo. Porque los Sanfermines conllevan un efecto purgante, en la acepción de depurativo, al enmascarar tanto los padecimientos físicos como las penas emocionales y emerger los sentimientos mejores mediante el afloramiento simultáneo de los recuerdos más gratificantes. Cómo explicar si no la emoción colectiva de las horas previas y ese íntimo palpitar con el redoblar de la percusión anunciadora del Chupinazo tantas veces contemplado pero paladeado cada 6 de julio como si no lo hubiéramos visto en la vida. Por su intensidad y como liturgia grupal, al margen de cuántos días se disfrute de la fiesta, los Sanfermines constituyen un compendio de nuestra existencia, incluyendo en esa síntesis todas las personas que nos resultan importantes cuando no trascendentes, las que estuvieron y las que siguen estando. Un verdadero recorrido sentimental en blanco y rojo en el que quedamos reflejados desde la tierna infancia hasta las asperezas de la madurez, afortunados de continuar aquí para compartir anécdotas y gozos con gente fetén, con amistades con las que deglutir viandas y alcoholes entre chanzas y arrumacos. Sin los Sanfermines no seríamos del todo los mismos, creo. Piénsenlo.