Mesa de Redacción

Ojo a las visitas

Por Víctor Goñi - Miércoles, 11 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:01h

reza la leyenda que a Pamplona por San Fermín no viene gente de postín. Una mirada acomplejada, pues parecería que la calidad de las fiestas se mide por la nómina de personajes populares que atraen, que además acarrea la confusión de equiparar la mera notoriedad pública con la fama labrada por los méritos efectivamente contraídos. Y una falacia también, porque los Sanfermines sí seducen a visitantes de prestigio en lo suyo, solo que por lo general operan en un circuito caracterizado por la discreción. Aun a riesgo de ser pasto de cualquier cámara de móvil, con alguna esporádica incursión en la noche pamplonesa, si bien en locales concretos frecuentados por personal conocido. Así sucedió por ejemplo en un bar de copas -de nombre de esposa de profeta- y en sus aledaños en una de estas madrugadas, cuando trasegaban casi codo con codo un sobrino real, un torero, dos futbolistas de élite, un presentador de informativos de tele nacional y un empresario hostelero de lo más salsero, junto con responsables de sendos partidos políticos de orden constitucional. Faltaba Pablo Casado, que horas antes había montado su show para las primarias del PP a las mismas puertas del consistorio pamplonés. Líbrenos San Fermín de quienes manosean la fiesta por su exclusivo interés personal. Estos sí están de más.

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