Mesa de Redacción

Encierros pese a todo

Por Ana Ibarra Lazkoz - Viernes, 13 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:02h

“Qué encierros más aburridos, casi no me dan ganas de levantarme a verlo”, me lanzaba hace poco una amiga desde su refugio en la playa. “¿Qué quieres, cornadas a raudales cada dos metros?”, le respondo. “No, pero ya no hay emoción, ya no son lo que eran...”. Quienes hemos trabajado durante muchos años cubriendo heridos del encierro sabemos lo difícil que es entrar a Urgencias y hablar con los familiares de esos jóvenes que, sabiendo o no correr, han sufrido una caída aparatosa o una brecha por asta. Recuerdo aquellos años en los que caía o se levantaba mal el guiri de turno y el toro se cebaba. No envidio aquellos Sanfermines de 2009 en los que murió Daniel Jimeno con una cornada en el cuello ni cómo se desangró Matthew Peter Tassio por una embestida que le seccionó la vena aorta, por no hablar de otros capítulos teñidos de negro como el tapón del 13 de julio de 2013. Dicen que la “culpa” es del antideslizante que el Ayuntamiento aplica desde 2016 para favorecer la adherencia de los toros y evitar resbalones y caídas. Otros señalan a los toros entrenados en las dehesas. O a los agentes que evitan la entrada de los “patas”. Y pese a todo hay momentos, también este año, que no se explican que no lleguen a mayores si no es por el capotico... Habrá que ver qué piensan los corredores.