Mesa de Redacción

Las fotos de la vergüenza

Por Joseba Santamaria - Viernes, 3 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Las fotos de Rivera primero y de Casado este miércoles en las alambradas con cuchillas que hacen de muga con Marruecos en Ceuta o Melilla reflejan lo peor de la deriva de la política española de los últimos años: la pugna obscena por apropiarse de la idea de España como eje principal del nuevo discurso xenófobo y neofascista que se está imponiendo en las derechas varias. Unas imágenes que muestran la peor hipocresía política en toda su crudeza a costa de utilizar a las personas migrantes y refugiadas para azuzar el odio al diferente, al otro, al extraño. Lo peor es que una parte de la opinión pública aplaude convencida y enfervorizada. Es terrible, pero la descalificación y la persecución de las personas migrantes y de los refugiados forma parte esencial del nuevo discurso político conservador más populista. Las historias políticas de Casado y de Rivera son un compendio completo de mentiras. Pero las derechas y algunos destacados demagogos habituales instalados en un falso progresismo saben que ésa es una vía segura de captación electoral y recurren de nuevo a los dos argumentos básicos que sostienen el discurso xenófobo tradicional: a la zanahoria de la seguridad ciudadana se le añade la inmigración como primer factor de inestabilidad. Esto es, la constante vinculación de inmigración y delincuencia. Inciden en los supuestos aspectos negativos de una parte de la migración (espacios de marginalidad generadores de delincuencia, efectos perturbadores sobre el empleo, los salarios y los derechos laborales o problemas de integración cultural o religiosa) y se inflan e inventan cifras para agrandar el efecto alarmista, pero se obvia su aportación al crecimiento económico, la sostenibilidad de las pensiones o a la recaudación fiscal. El mismo discurso ultraderechista y racista que se extiende por toda Europa, el Estado español incluido ya sin tapujo alguno, con una indignante apariencia de normalidad democrática. Muy peligroso todo.