Mesa de Redacción

Tiempo al tiempo

Por Alicia Ezker - Lunes, 6 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Estábamos deseando pasar un verano sin saber nada de La Manada. Sin conocer ningún detalle de la vida de estos cinco condenados a nueve años de cárcel por abuso sexual a una joven en San Fermín. Mientras un tribunal superior no diga lo contrario los cinco son autores de un delito, pero nos guste o no están en la calle porque así lo ha decidido la Justicia navarra. Insisto en que sería bueno, para la víctima y para toda la sociedad, que perdieran protagonismo, pero no es fácil porque son ellos mismos los que se ponen en el punto de mira una y otra vez. Primero fue el asunto del guardia civil que quiso sacarse el pasaporte cuando no puede salir del país, una acción que indicaba un claro riesgo de fuga y su posible vuelta a prisión pero que el mismo tribunal que lo soltó rechazó con el voto en contra de uno de los jueces. Esta semana ha sido otro de los cinco el que ha tentado de nuevo a la Justicia y esta vez sí ha acabado en la cárcel por robar unas gafas de sol y tratar de atropellar a dos vigilantes de seguridad. El juez que le ha condenado por estos hechos lo considera “peligroso y reincidente”. Justo lo que no vieron los dos magistrados que le dejaron en libertad condicional hace unos meses en un auto en el que se atrevían a aventurar que al ser conocidos era imposible que volvieran a reincidir. De momento, al menos uno ya lo ha hecho, aunque sea robo y no violación. Tiempo al tiempo.