Las lluvias de primavera dejan una cosecha “muy buena” pero “irregular”

Similar a la de 2017 y un 7,5% por debajo del máximo, alcanza las 871.000 toneladas
El tiempo húmedo ha beneficiado a la Ribera y a la Zona Media

Juan Ángel Monreal C. Arizaleta - Viernes, 10 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Una cosechadora trabajando en Olejua.

Una cosechadora trabajando en Olejua.

Galería Noticia

Una cosechadora trabajando en Olejua.

pAMPLONa- Más brillante en el sur que en el norte, la cosecha de cereal de 2018 cierra su balance con muy buena nota, pero sin acercarse a los históricos registros de 2016. Las 871.000 toneladas, recuento provisional que podría modificarse levemente en las próximas semanas, suponen una cantidad muy similar a la del año pasado, si bien presentan notables diferencias entre unas zonas y otras de la Comunidad Foral.

“Los resultados quedan un 7,5% por debajo de la cosecha de 2016”, reconocía el Gobierno de Navarra, cuya consejera de Desarrollo Rural, Isabel Elizalde, inauguró el miércoles una sesión sobre los cultivos de invierno en las instalaciones de Evena (Olite). Hace dos años, recordó el Gobierno, “se batió el récord de producción en Navarra, con 942.000 toneladas”. Pese a haber quedado por debajo tanto el año pasado como este, la producción de estas tres últimas campañas se corresponde con las mayores producciones históricas, detalló el Gobierno navarro en un comunicado.

Las lluvias del invierno y de la primavera, mucho más abundantes de lo que es habitual, explican unos rendimientos que aumentan de sur a norte como es habitual;pero en comparación con los históricos, la cosecha ha sido excepcional en las zonas áridas del sur, donde el incremento en las precipitaciones ha resultado una bendición. Ha resultado muy buena en la Zona Media y, por el contrario, solo normal en la baja montaña y en la Comarca de Pamplona, afectada por el exceso de precipitaciones.

A lo largo de la sesión, dirigida a gerentes, componentes de las juntas y especialistas de las cooperativas socias de INTIA, se indicó que la cebada sigue siendo la más sembrada, con 84.000 hectáreas, seguida del trigo, con 78.000 hectáreas. Sin embargo, la abundancia de lluvias ha condicionado las cosechas, ya que ha originado producciones muy variables de trigo en función de parcelas y de zonas, y los encharcamientos debido a las precipitaciones han originado bajadas de producción por importantes problemas sanitarios y de malas hierbas.

Por tipos de cultivos, los cereales son los cultivos más importantes, el trigo representa casi la mitad de la cosecha (48,6%), seguido por la cebada (42,5%) y avena (6%). El resto corresponde a los cultivos alternativos como colza (1,7%) y leguminosas (guisante proteaginoso y habas) solo un 0,8%. La superficie sembrada de cultivos extensivos de invierno de la campaña 2017/18 alcanzó las 194.625 hectáreas, con una reducción de algo más de 1.000 hectáreas al aumentar la superficie dedicada al barbecho.

la nueva PACDurante su intervención, la consejera Elizalde se refirió a uno de los aspectos que más preocupan a los trabajadores. Y explicaron los pasos que está dando el Gobierno foral para consensuar una postura común ante la reforma de la PAC tras 2020. La consejera destacó que en esta reforma “Navarra se juega mucho, nuestro agro, nuestro territorio, también la cesta de la compra, y el rejuvenecimiento del sector”. Para ello, el Departamento está realizando un análisis de impacto de la PAC en la Comunidad Foral, que estudia tres periodos de aplicación (1997, 2011 y 2016). “El estudio constata que es más necesario que nunca una verdadera reforma de la PAC, así como también constata que no se han alcanzado los objetivos previstos en las anteriores reformas”, indicó Elizalde.

El estudio, presentado el pasado 24 de mayo en el marco del Consejo Agrario, refleja “la necesidad de un cambio en la orientación de las políticas agrarias”. Se constata que “la edad promedio de los perceptores de la PAC aumenta año a año y se sitúa en 2016 en 63,7 años”. En este sentido, Elizalde remarcó que “queda claro que este modelo de aplicación no ha sido capaz de solucionar uno de los mayores retos a los que se enfrenta el sector: la falta de relevo generacional”.

Entre otras conclusiones del estudio, la consejera ha destacado que “los agricultores a título principal y las explotaciones prioritarias no tienen una edad promedio tan avanzada, aunque muchos se sitúan entre los 50 y 64 años. En 2016, el 64% de los perceptores fueron hombres, el 28% mujeres y el 8% eran sociedades. Sin embargo, el 31% del importe total corresponde a sociedades, el 56% a los hombres y el 13% a las mujeres”, precisó.

Por ello, Elizalde destacó que “los resultados y conclusiones de este análisis nos reafirman en la necesidad de impulsar una verdadera reforma de la PAC”.

apunte

Proyecto Recap. Durante la jornada se presentó también el proyecto europeo Recap en el que trabaja INTIA en colaboración con la Cooperativa Orvalaiz y otras diez entidades de cinco países para desarrollar servicios basados en Sistemas de Información Geográfica (SIG) y tratamiento de imágenes de satélite como herramientas de apoyo a la gestión de la condicionalidad de la Política Agraria Común (PAC) en las explotaciones agrarias.

Últimas Noticias Multimedia