El taller de San Nicolás busca los cimientos del siglo XVII

Desde el 1 de agosto los trabajos arqueológicos analizan el suelo de la antigua iglesia

Sábado, 11 de Agosto de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Juanjo Bienes y los voluntarios, durante el taller de arqueología.

Juanjo Bienes y los voluntarios, durante el taller de arqueología. (Foto: Leyre Estévez)

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Juanjo Bienes y los voluntarios, durante el taller de arqueología.

tudela- Desde el 1 de agosto está teniendo lugar el octavo taller de arqueología asentado en la antigua iglesia de San Nicolás de Tudela, dirigido por el arqueólogo Juanjo Bienes, que este año plantea el objetivo de quitar el último bloque de enterramientos de la iglesia, pertenecientes a los siglos XVIII y XIX, para dejar el templo al nivel original que tenía en el siglo XVI.

Las jornadas se articulan de 16.00 a 20.00 horas todas las tardes de lunes a viernes durante el mes de agosto, y cuentan con grupos de entre cuatro y nueve voluntarios que trabajan conjuntamente en las tareas de excavación, limpieza e identificación de los restos. Hasta la fecha, han retirado 30 centímetros de relleno con pico y pala, lo cual es un trabajo muy rápido, pero ahora empieza la fase de extracción y documentación de restos humanos, que requiere de más tiempo.

Con respecto al estado de los restos, Bienes explica que “aunque son relativamente modernos, de 1830, dependen de la composición propia y del entorno, ya que el uso de ataúd o ropas pesadas hace que se mantengan mucho peor que los cuerpos de gente humilde, tan sólo cubiertos por un sudario”.

Juanjo Bienes cree firmemente en la gran aportación cultural que este taller hace a Tudela, ya que “son importantes datos en cuanto al arte, y se han encontrado algunas piezas muy significativas”. Entre ellas destacan el capitel románico y la lápida de Antonio Vallejo (ambos hallados en 2015), junto con otros objetos curiosos como restos de ramos de flores, escapularios, medallas y un par de zapatos depositados a los pies de un enterramiento. Pese a que las personas no solían lucir accesorios muy ostentosos, en una de las capillas encontraron también un collar de azabache.

datos de interés Los hallazgos deben ser depositados en el Museo de Navarra para que estén disponibles para el estudio de la población de esta época, que pese a ser de una etapa algo moderna (entre 1733 y 1830), puede aportar datos muy interesantes sobre todo tipo de habitantes de la localidad, ya que todos eran enterrados allí .

El proceso de datación se rige por la lógica de que los restos que se encuentran en las capas superiores son los más recientes, los del siglo XIX. Una vez que se supere este suelo y lleguen al del XVI, los que encontrarán serán de la fase del XVI al XVIII, principalmente del último siglo. Todos ellos se encuentran orientados al altar. Sin embargo, los restos medievales son distinguidos por estar colocados en dirección al este.

El proyecto comenzó en agosto de 2008 y desde entonces se ha tratado de descubrir la localización exacta de la cimentación de las tres iglesias que han sido construidas sobre la base. - Leyre Estévez

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