La escultura poética de Oteiza se traslada a la galería Guillermo de Osma de Madrid

La sala acoge 16 piezas que ya se expusieron en la galería Michel Mejuto de Bilbao

Carmen Sigüenza - Jueves, 13 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Pieza ‘Cabeza de Apóstol número 9/Pablo’.

Pieza ‘Cabeza de Apóstol número 9/Pablo’.

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Pieza ‘Cabeza de Apóstol número 9/Pablo’.Escultura ‘Convergencia para un vacío’.

madrid- Radical, visionario, experimental, filósofo y poeta, todos estos términos se le pueden añadir al escultor vasco Jorge Oteiza, uno de los artistas más relevantes del siglo XX, un modernizador de la escultura, cuya obra se puede ver en la Galería Guillermo de Osma, que inaugura hoy temporada con este artista. La galería reúne un total de dieciséis esculturas de Jorge Oteiza (Orio, Gipuzkoa, 1908-San Sebastián 2003) procedentes de colecciones particulares, y muchas de ellas salen por primera vez a la venta tras un trabajo de selección de las galerías Guillermo Mejuto de Bilbao y la madrileña Guillermo de Osma.

Todas las piezas han sido realizadas entre 1949 y 1992, y recorren la trayectoria del gran escultor, su proceso experimental, desde sus esculturas figurativas a la abstracción del vacío, también sus piezas fruto de sus trabajos con tiza, sus “laboratorios de tiza”, que incluyen sus reflexiones sobre el espacio y la luz y que luego proyectaba en sus esculturas.

recorrido por su trayectoriaAsí, la muestra recorre algunos de los procesos de trabajo más destacados en la trayectoria de Oteiza, como las esculturas figurativas de los años 50 en torno al encargo que le hicieron, el friso de los apóstoles de la Basílica de Arantzazu, en Oñati (Gipuzkoa). Un proyecto del arquitecto Saenz de Oiza, en el que también colaboraron artistas como Chillida, Lucio Muñoz o Salvador Victoria.

Destaca de este periodo en la exposición la Cabeza de Apóstol, número 9/Pablo, un fundido en bronce con patina negra. Realizado en 1973, una pieza de ocho ejemplares sin numerar. La exposición incluye las obras abstractas de su investigación espacial: Cajas Metafísicas, Maclas, Laboratorio de Tizas y Construcciones Vacías. Y, además de las dieciséis esculturas, la muestra incluye un grupo de doce relieves fundidos de bronce, con tirada muy reducida (dos o tres ejemplares), considerados su último trabajo figurativo con fecha en el año 1987. Todas las obras expuestas están incluidas en el Catálogo Razonado realizado por Txomin Badiola y editado por la Fundación Museo Jorge Oteiza en el año 2015.

“Esta era una exposición muy deseada desde hace tiempo -explica Guillermo de Osma-, Oteiza es, junto con Chillida, uno de los grandes escultores del siglo XX. Oteiza está en muchos museos e instituciones culturales, pero no es muy conocido fuera”. “Oteiza se dedicaba más al concepto, a la idea, al pensamiento, más que a estar encima de la manufactura de la pieza. Chillida era más hacedor de la escultura y a Oteiza le importaba poco la construcción, la fabricación;le importaba más la idea, era un artista más conceptual”, recalca el galerista.

Jorge Oteiza, que decía que “el arte es un puente, una preparación para otro tipo de madurez mucho más importante: la madurez moral para la vida con los demás”, no solo fue escultor, fue arquitecto, ensayista y poeta, algo a lo que se dedicó más en sus últimos años, acompañado por “una humilde hoja en blanco”. “La poesía es un buen descanso, es una buena barca para navegar siempre que no te conduzca a ninguna parte”, solía decir Oteiza, quien, prefería que le llamaran poeta.

Con motivo de esta exposición, la galería Michel Mejuto y Guillermo de Osma publican un catálogo con un ensayo sobre la figura de Oteiza expresamente escrito para esta muestra por Alfonso de la Torre.

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