Milenio

Titulaciones

Por Javier Armentia - Lunes, 17 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:01h

¿Se acuerdan de hace años cuando se hablaba de que vivíamos en una sociedad con “titulitis”? Hubo una época en la que preocupaba cierta sobrepreparación que hacía que ofertas de empleos que habitualmente no precisaban de grados académicos se poblaran de personas con licenciaturas y másteres porque, claro, lo que había era mucho paro y más paro todavía para ciertas carreras. Hablaba el otro día con una buena amiga de cómo mi generación está viendo que la siguiente, la de nuestras hijas e hijos, vive una situación increíble: bien preparada en lo académico y con empleos de mierda en áreas que no son las que estudiaron, sometidas con contratos abusivos y condiciones que se incumplen siempre a cargo del trabajador, bajo la amenaza de una permanente temporalidad laboral. Este es el asunto que nos debía seguir avergonzando, que debería mover los titulares y hacer pensar por qué en este país sucede esta maldad que condena a una generación bien a emigrar y no volver o a trabajar por menos dinero y con peores condiciones que nunca antes habían tenido personas sin duda menos preparadas.

Pero no, las titulaciones están en boca de todos por másteres regalados, trabajos plagiados, es decir, favores pagados y pagables. Una vez más todo gira en ese entorno que está resultando tan tóxico de la política. Con perdón de la misma política que, nadie duda, sigue siendo una de las dedicaciones que más compromiso con la sociedad y su servicio y con la ética exigen. Pero de alguna manera este país se pobló de parados y pocoseuristas sobradamente preparados y políticos sobradamente corrompidos. Y la cosa se complica. Que digo yo que bastaría con mandar lejos a los segundos y recuperar a los primeros para algo útil y digno. Si aún podemos...