“Creo que la afición de Navarra va a disfrutar conmigo, si no, no estaría aquí, me hubiera retirado”

El pívot madrileño es la guinda de la plantilla del BNC y llega a Pamplona para guiar al equipo en su lucha por conseguir el ascenso a LEB Oro aportando su veteranía

Jon Aristu Iñaki Porto - Domingo, 23 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Hernández-Sonseca posa sonriente en Arrosadia.

Hernández-Sonseca posa sonriente en Arrosadia. (IÑAKI PORTO)

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Hernández-Sonseca posa sonriente en Arrosadia.

PAMPLONA- Eduardo Hernández-Sonseca vivirá su segunda etapa en Basket Navarra. La última vez que estuvo en Pamplona, las condiciones eran totalmente diferentes. El equipo se encontraba en LEB Oro y el pívot madrileño fue capaz de llevarlo a lo más alto en los meses que formó parte del club. Se ganó el cariño de la afición y, al marcharse a mitad de temporada, dejó claro que su intención era volver a Basket Navarra, donde se había sentido como en casa. Cuatro temporadas después, el internacional español a vuelto a Navarra para ayudar al equipo a recuperar la categoría y formar parte de un proyecto ambicioso. De esta manera, tratará de devolver, en forma de victorias, todo el reconocimiento de la parroquia rojilla.

¿Qué tal las primeras semanas en Pamplona? ¿Qué tal va la adaptación?

-Bien, muy bien. La verdad es que era un sitio que conocía, así que la adaptación a la ciudad me ha costado el mínimo esfuerzo. Lo que es la disciplina del club, que también era conocida para mí, es muy buena. Con lo que es el grupo humano dentro del vestuario y en las oficinas estoy muy contento.

¿Qué tal se ha adaptado a la plantilla y la plantilla a usted?

-Yo creo que muy bien. Hay gente veterana, que ya conocía, y en ese aspecto sin ningún problema. Los más jóvenes están contentos, yo soy veterano, pero les trato con respeto y creo que he tenido buena aceptación dentro del equipo.

¿Qué le ha llevado a volver a Navarra?

-La verdad es que quería volver porque me sentí muy a gusto cuando estuve y me faltó terminar una etapa. Por otro lado, el proyecto que hay encima de la mesa me resulta muy atractivo y quería formar parte de él.

¿Cómo surge la posibilidad de fichar incluso sabiendo que el equipo está en LEB Plata, una categoría nueva para usted?

-Yo hablaba casi todos los veranos con la gente de aquí por el cariño mutuo que nos tenemos. Al final ha llegado una etapa de mi vida, tanto profesional como personal, en la que quería algo diferente, una experiencia ambiciosa y ser importante para un club. Hablando se entiende la gente y terminamos llegando a un acuerdo.

¿Había ofertas de categorías superiores?

-Sí, siempre hay ofertas. Poco a poco son menores, porque la gente joven va apretando. No tenía ningún problema para seguir en Oro, pero por ilusión y ambición o por ganas de disfrutar se escogen los caminos y el mío me ha traído aquí.

La última vez que estuvo, fue la estrella del equipo, ¿en qué momento de su carrera llega ahora?

-Me gustaría ser importante, está claro, pero son dos etapas diferentes. Ahora llego sabiendo qué es el club, lo que quieren, la plantilla… y a lo mejor en la etapa anterior tuve un rol diferente en el aspecto de marcar las pautas y llevar el equipo un poco a cuestas. En esta etapa quizá sea igual, pero con más madurez, más veteranía. La otra vez se sumó todo, las victorias, números personales muy buenos y ahora vengo más pensando en las victorias que a nivel personal.

¿Cómo llega físicamente?

-Bien, he llegado bien. El año pasado tuve problemas de espalda a mitad de temporada, lo solucioné y terminé bien el año. Si no me encontrara bien, si me sintiera mayor o tuviese problemas, no habría venido a engañar a nadie. Esto lo considero una familia, siempre lo he visto así y, si hubiera tenido un problema de lesión, no habría venido a damnificar al club.

¿Qué tiene Pamplona para que Hernández-Sonseca haya vuelto?

-He tenido la suerte de poder elegir a dónde ir. A nivel deportivo, cuando me marché podía haber sido una temporada muy buena para el club y se me quedó esa espinita clavada. En cuanto al lugar, creo que es una ciudad pequeña, accesible, tiene de todo y, aunque el clima nos esté engañando un poco, creo que la calidad de vida es muy buena. A mí fuera del trabajo me gusta tener unas buenas condiciones y Pamplona me gusta mucho.

¿Va a disfrutar Navarra y su afición con Hernández-Sonseca?

-Yo creo que sí, si no, no estaría aquí. Si pensara que la afición no iba a disfrutar conmigo, habría colgado las botas y estaría en la grada.

¿Qué le parece la plantilla y el entrenador que tiene Basket Navarra para esta temporada?

-El club ha puesto su confianza en David Mangas y me parece perfecto. Es un entrenador muy cercano a la hora de comentar temas tácticos, incluso personales, y al joven le puede ayudar mucho. En la plantilla hay gente con experiencia en esta categoría y hay otros que han venido para dar el salto y tratar de subir de categoría.

El club y los jugadores han dejado claro que el objetivo es el ascenso. ¿Cómo gestionan ustedes esa presión?

-Yo me imagino que bien. Quizá los veteranos somos más conscientes de lo que puede ser esa presión. La gente viene aquí por dos motivos, uno es subir a LEB Oro y el otro mejorar su baloncesto. Si un jugador quiere ser importante en la liga, tiene que tener algún mérito y un logro a nivel colectivo es algo muy importante. La gente que está aquí ha venido muy concienciada de que lo tiene que hacer muy bien para que el equipo suba y su nombre suene. La presión es tanto global como individual. Yo no he apreciado a nadie que no piense como yo y ese es el aspecto positivo, que el club ha conseguido un grupo de jugadores que va a una.

¿Cómo ve al resto de equipos de la liga?

-Yo creo que se han hecho equipos muy buenos. Si puedo poner un pero, ese es el exceso de jugadores extranjeros. Nosotros somos una plantilla que solo tenemos a uno, Duby Okeke, y al final como jugador español siempre barro un poco para casa. Creo que una liga de la federación, como esta, debería esforzarse para que el producto nacional tenga minutos y tenga la opción de soñar para ir hacia arriba.

¿En qué ha cambiado el club desde que estuvo la otra vez?

-Sigue más o menos igual. Está en una categoría más baja, pero está haciendo las cosas muy bien, con proyectos a largo plazo y poco a poco van adaptando el camino a sus pies. Yo siempre lo he visto bien y nunca me han defraudado. Por poner un ejemplo, siempre han estado al día en el tema de pagos, que es algo muy importante a estos niveles. Siempre han cumplido y no han engañado a nadie, el club lo está haciendo muy bien.

¿Cómo ve la situación del baloncesto navarro?

-En este aspecto poco puedo decir porque llevo poco tiempo y no estoy involucrado en ello. Sí que pienso que es una ciudad en la que sería muy bonito que hubiera un equipo grande. En el norte hay mucha tradición de baloncesto y a Pamplona se le echa en falta en LEB Oro, por ejemplo, o más arriba.

Sobre esa afición que hay en el norte, ¿qué opinión le merece la de Navarra?

-Yo puedo hablar de lo que me acuerdo y está claro que cuando las cosas van bien todo el mundo se sube al carro. En aquel proyecto se consiguió que poco a poco fuera más gente a Anaitasuna, con las victorias se fue sumando gente. Espero que esta vez pase lo mismo, que poco a poco vayamos trayendo a esas personas que puedan tener dudas ante una plantilla nueva como la que tenemos y que Arrosadia se llene en los buenos y en los malos momentos.

¿Qué le diría a ese aficionado que al principio puede tener dudas?

-Entiendo que la gente pueda tener dudas, eso es así, es deporte. Cuando no hay victorias el público es el que juzga. Nos tenemos que dar un margen para demostrar que nosotros queremos y somos ambiciosos en este proyecto. Cuanta más gente haya dentro del pabellón, a nosotros nos favorecerá. En este tipo de competiciones se nota mucho jugar con la grada llena y, si está vacía, parece que no estás jugando en casa. Es una de las ambiciones del club ha sido tener jugadores que sean conscientes de que la base de esta temporada es captar gente y dar un ejemplo de deportividad a la cantera.

Tener a 1.000 o 1.500 personas silbando en un tiro libre o aplaudiéndote supone una bocanada de aire fresco. Yo he jugado en pabellones con 13.000 personas y se nota muchísimo, pero en uno de 1.500 si está lleno, se nota igual, y eso es lo positivo que podemos tener aquí.

las claves

“Ha llegado una etapa de mi vida, tanto profesional como personal, en la que quería algo diferente y ser importante para un club”

“Cuando me marché podía haber sido una temporada muy buena para el club y se me quedó esa espinita clavada”

“La gente que está aquí ha venido muy concienciada de que lo tiene que hacer muy bien para que el equipo suba y su nombre suene”

el protagonista

Nombre. Eduardo Hernández-Sonseca Lorenzo.

Lugar y fecha de nacimiento. 21 de junio de 1983. Madrid.

Palmarés. Campeón de la Liga ACB 2006-07. Campeón de la Copa ULEB 2006-07. Subcampeón de la Copa ULEB 2003-04. Campeón de la Copa del Rey 2007-08. Campeón de la Copa ULEB 2007-08.

a fondo

¿Qué hace cuando no juega al baloncesto? En los viajes me gusta leer y en casa ver series. Antes era de videojuegos, pero ya no me atraen tanto.

Defínase en dos palabras. Nobleza y positividad.

Si no jugara al baloncesto, ¿a qué se dedicaría? A cualquier tema relacionado con los niños o la enseñanza.

¿Qué deporte practicaría? El tenis.

Referente deportivo. Alberto Herrero.

Mejor recuerdo de su carrera. El debut y los títulos.

El peor. Las lesiones.

Entrenadores que más le han marcado. Scariolo y Aito.

Jugadores. Pau Gasol, Ricky y Felipe Reyes.

¿Qué música escucha? De todo menos electrónica.

¿Cómo es la vida con 2,12m? Esquivando marcos de puertas.

¿Cocina o prefiere comida rápida? Cocino. Antes me atraía la comida rápida, pero ya no.

Usted que ha viajado mucho para jugar, ¿a dónde se va de vacaciones? A donde pueda desconectar.

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