A por las penúltimas de la Ribera

Corella dio inicio a sus fiestas de San Miguel de la mano del concejal socialista Javier Arellano

M.A. Galilea - Lunes, 24 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Una de las muchas cuadrillas que ayer disfrutaron del primer día festivo, durante el pasacalles posterior al chupinazo.

Una de las muchas cuadrillas que ayer disfrutaron del primer día festivo, durante el pasacalles posterior al chupinazo. (M.A.GALILEA)

Galería Noticia

Una de las muchas cuadrillas que ayer disfrutaron del primer día festivo, durante el pasacalles posterior al chupinazo.

Corella- Para Javier Arellano, media vida en el PSN y en la política local, el de ayer fue un chupinazo especial porque supuso cerrar el ciclo de toda su trayectoria en el Ayuntamiento de Corella después de cuatro legislaturas. Aunque en 2006 ya tuvo el honor de prender la mecha del cohete anunciador, el de este 2018 quedará en la retina del edil con un poso añadido de emoción.

Tras pedir respeto y tolerancia durante los ocho días que durarán los festejos, Arellano entonó los tradicionales “vivas” a Navarra, Corella y San Miguel y su grito conectó con la muchedumbre congregada frente a la fachada de la casa consistorial desde antes de las doce del mediodía. Con este penúltimo estallido festivo, en la Ribera ya solo restan las fiestas patronales de Cortes para dar por finalizada la tourneè veraniega de festejos populares.

La jornada había comenzado temprano en las calles de Corella, no solo con los almuerzos de las peñas y cuadrillas, sino también por el cohete adelantado que se vivió en la residencia de ancianos Hogar San José a las 10.30. Allí, uno de sus residentes, Jesús Navarro, fue el chupinero improvisado del acto, en el que estuvo presente el alcalde Gorka García, quien no dudó en compartir risas y bailes con los ancianos antes de partir hacia el Ayuntamiento. Amenizaron este aperitivo festivo el grupo de danzas Tambarria, las peñas, la Rondalla Centinela, la Comparsa de Gigantes y la Banda de Música.

Entrando ya en el protocolo propiamente dicho, el alcalde presidió la recepción y entrega de subvenciones a las peñas Graccurris y El Tonel antes de proceder a un homenaje a trabajadores municipales jubilados. En concreto, se premió la labor de al agente municipal Ángel Jiménez y a los profesores Ramón Rico y Dari Jiménez. También se homenajeó a los donantes corellanos condecorados en este 2018 por Adona, Lourdes Sesma (insignia de oro) y Encarnación Eraso, José Javier Jiménez, Andrés Mellado, Alberto Ochoa y Blas Salcedo (plata). Por otro lado, también se entregó el premio del concurso de carteles a Adela Fernández.

La frase

Gorka García “El homenaje a los trabajadores jubilados es un acto que la ciudad de Corella brinda desde el corazón”

etiquetas: ribera, fiestas

Últimas Noticias Multimedia