firmas como uber y cabify, en contra

El Gobierno cede a las autonomías la regulación de los VTC, en guerra con el taxi

Sopesa darles un plazo de adaptación de varios años que los taxistas rechazan

EP - Viernes, 28 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 09:26h

Cientos de conductores de vehículos de alquiler con conductor (VTC), congregados por la Asociación de Autónomos de los VTC, UGT y el Sindicato Libre de Transporte, protestan en el Paseo de la Castellana de Madrid contra el real decreto-ley.

Cientos de conductores de vehículos de alquiler con conductor (VTC), congregados por la Asociación de Autónomos de los VTC, UGT y el Sindicato Libre de Transporte, protestan en el Paseo de la Castellana de Madrid contra el real decreto-ley. (EFE)

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Cientos de conductores de vehículos de alquiler con conductor (VTC), congregados por la Asociación de Autónomos de los VTC, UGT y el Sindicato Libre de Transporte, protestan en el Paseo de la Castellana de Madrid contra el real decreto-ley.

MADRID. El Gobierno dará potestad a las comunidades autónomas y los ayuntamientos para suprimir las licencias de vehículos de alquiler con conductor (VTC), las de empresas como Uber y Cabify, que estimen convenientes en sus territorios en un plazo de cuatro años.

Así se establece en el Real Decreto Ley aprobado este viernes en Consejo de Ministros a propuesta del Ministerio de Fomento, con el que pretenden contribuir a atajar la 'guerra' abierta entre este sector y el del taxi.

En virtud de la nueva legislación, una vez que concluya la moratoria de cuatro años que incluye, las licencias de VTC que existen en España, actualmente 11.200, la mitad de ellas en Madrid, perderán la capacidad de dar servicios en de ámbito urbano, en el que constituye su principal negocio y en el que compiten con el taxi.

Una vez pasado ese plazo de cuatro años, la continuidad de la vigencia de las autorizaciones de VTC para dar servicio en las ciudades dependerá de lo que decidan las comunidades autónomas y, especialmente, los ayuntamientos.

Así, en las ciudades en las que los ayuntamientos quieran seguir teniendo servicio de VTC, los titulares de las actuales licencias deberán obtener una autorización específica.

No obstante, los ayuntamientos podrán determinar el número de licencias que otorgan, lo que, en la práctica, puede llevar a que desaparezcan miles de las que ya existen.

Esto sucederá en el caso de que decidan aplicar la proporción de concesión de autorizaciones que establece la Ley de Ordenación de Transporte Terrestre (LOTT), que fija dar una VTC por cada treinta taxis, cuota que actualmente se sobrepasa, o incluso proporciones más restrictivas.

En el lado más extremo, las regiones o ayuntamientos que no quieran entrar a regular este servicio, las licencias de VTC que existan en esos territorios perderán la habilitación para operar en esas ciudades y territorios.

Fomento traspasa así la gestión y regulación de las VTC a las comunidades y ayuntamientos para que, en el marco de sus ámbitos y territorios, decidan en función de sus políticas de movilidad.

El Departamento Fomento asegura que la medida no tendrá una repercusión legales por parte de los propietarios de licencias de VTC, al considerar que la moratoria de cuatro años de la norma se concibe como una indemnización en tiempo para que los actuales titulares de las actuales titulares de VTC las amorticen en ese tiempo.

Según fuentes del Ministerio, pasado este tiempo, los propietarios de licencias de empresa como Uber y Cabify no pueden exigir responsabilidad patrimonial a la administración porque se les suprima la capacidad de dar servicio en las ciudades.

DE LA APERTURA EN 2009 A CASCADAS DE REGULACIÓN La nueva medida que el Gobierno aprueba hoy mediante Real Decreto Ley se suma a las articuladas por los dos anteriores gobiernos, ambos del PP, en su afán de facilitar la coexistencia del taxi y los VTC.

El conflicto entre los dos sectores surge de la expansión del número de licencias de VTC por encima de la proporción que la Ley de Ordenación de Transporte Terrestre (LOTT) establece para dar autorizaciones a estos transportes, que fija conceder una a VTC por cada treinta del taxi.

No obstante, según datos de Fomento, a cierre de agosto existían en España 11.200 VTC, volumen que quintuplica el máximo de 2.184 que debería tener por ley en función de los 65.539 coches que suma el taxi, y que arroja un ratio de una licencia de VTC por cada seis taxis.

Esta proporción es aún menor, de uno a tres, en Madrid, la ciudad que más coches como Uber y Cabify tiene, con unos 5.280. Además, se estrechará aún más en los próximos años por las 9.000 autorizaciones que aún están pendientes de conceder los tribunales.

A su vez, este aluvión de licencias VTC por vía judicial es fruto del vacío legal que el sector registró entre 2009, cuando el entonces Gobierno del PSOE lo liberalizó, y 2015, cuanto el posterior Ejecutivo del PP efectivamente volvió a regularlo con la imposición del uno a treinta.

etiquetas: uber, taxi, cabify, vtc

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