A la contra

La historia es la que es

Por Jorge Nagore - Sábado, 29 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:01h

En varias ocasiones estos años escribí que hubiese demolido el Arena. Imagino que son impulsos normales cuando leíamos que a pesar de que la obra ya estaba casi acabada quedaban flecos de varios millones, deudas con constructoras y gastos añadidos al enorme esfuerzo ya hecho. Obviamente, demoler algo que ha costado tanto es de idiotas y se dice con la boca pequeña, de igual modo que se espera que tenga éxito -con este y otros gobiernos- y cueste poco más a Navarra una vez que se ponga en marcha, que es hoy. Dicho eso, le leí ayer al arquitecto que lo diseñó decir una barbaridad que quiero aclararle. Dijo que la “crisis económica, que a nivel mundial tuvo su origen en la quiebra de Leman Brothers -15 de septiembre de 2008-, llegó a Navarra mucho más tarde”. Eso es falso y demuestra que este buen hombre no se enteró del tema, enfrascado como estaba en el Concurso de Ideas del Navarra Arena, que se convocó en enero de 2009. El 30 de septiembre de 2008, en Navarra había 24.985 parados. El 31 de enero de 2009, 123 días más tarde, había 36.375 parados, casi 12.000 más. La crisis azotó a Navarra a lo salvaje desde el inicio y mandó a la calle a miles de personas, mientras el Gobierno de Navarra seguía adelante con su proyecto faraónico. El gasto de 60 millones se aprobó en abril de 2009, en mitad de una hecatombe económica, laboral y humana sin parangón en muchos años y de la que aún no hemos salido. El Navarra Arena se aprobó como tal porque fue incluido en el Parlamento en un Plan 2012 que incluía multitud de acciones más, pero como obra, como gasto, fue un gran error aprobarlo en 2009 y seguir adelante en 2009, lo que, una vez hecho y gastado -en 9 años-, no quita para que haya que amortizarlo. Pero las críticas en su momento y a posteriori son y serán siempre justas, porque se tiró para adelante cuando habría que haber parado en mitad de un drama colosal.

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