Victorianos de Martin y del Álamo

Juan del Álamo cierra el año taurino saliendo a hombros

Bien presentada y notable la corrida de Victorino Martín

Manuel Sagüés - Domingo, 30 de Septiembre de 2018 - Actualizado a las 06:02h

El empaque del salmantino Juan del Álamo y el encastado ‘Mecenas’, nº 129 de Victorino Martín, cerraron de forma brillante la temporada taurina de Navarra.

El empaque del salmantino Juan del Álamo y el encastado ‘Mecenas’, nº 129 de Victorino Martín, cerraron de forma brillante la temporada taurina de Navarra.

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El empaque del salmantino Juan del Álamo y el encastado ‘Mecenas’, nº 129 de Victorino Martín, cerraron de forma brillante la temporada taurina de Navarra.Varios ‘victorinos’ dejaron su firma en el maderamen de los burladeros del coso ribero

CORELLA- Los victorinos regresaron a Navarra tras cinco años de ausencia. Lo hicieron con buena nota para debutar en la decana de las plazas de toros del viejo reino y para abrochar la temporada taurina de 2018. Muy interesante corrida en Corella la Bella,la de mucho pan y poca leña y ayer, según se oía por la calle Moral, la rima iba por lo de mucho toro para tan poca terna. La verdad que esos toros de pelo entrepelado, tan lustroso en como corto, de ojos vivaces, papada con degüello, nutridos como atletas sin gramo de grasa, parecieron arrastrados sin haber recibido la fiesta que demandaban. En la terna faltó poderío y dar más el pecho de verdad. No hubo ninguna fiera corrupia. Solo el quinto, Mítico, pareció con mal grado de uva;aunque en su haber quedó la apariencia de que el galo Dufau, que debutaba en Corella y en Navarra como torero, no iba bien pertrechado ni afanado para la vendema.

El resto de la victorinada tuvo interés y movilidad transmisora, en muchas ocasiones entrega y clase por abajo. Todos, de menos a más, fueron admirados en su salida. Y todos, menos el Mítico mentado, fueron laureados con palmas en su arrastre póstumo.

Y, además, apto para el lucimiento y el triunfo el envío de albaserradas desde el campo extremeño. Así, la terna, aún por debajo, se repartió cuatro orejas. Dos, con empaque, se llevó de sus dos victorinos del viejo Martín de Galapagar el salmantino Juan del Álamo. Toreo de siempre y toros de piel y sangre recia que bien pudieran protagonizar un peli cual aquella de la batalla en las que se zumbaron de lo lindo mexicanos y texanos en el segundo tercio del siglo XIX. Dufau salió airoso en el cuerpo a cuerpo con Paquecreas, el 2º, y se llevó una generosa oreja. Morenito: soso como su soso Gargoilito, que abrió plaza. Con el más dúctil, Murallón, que hacía 4º, toreo mucho rato componiendo algo tarde y ciertas ventajas. Otra oreja por dedicación y certero descabello. El personal, contento.

LOS TOROS

Ganadería. 6 toros de Victorino Martín. Bien presentados y en tipo. Con más romana y cara los tres últimos. Dieron interesante y buen juego en todos los tercios. Complicado y sin do-meñar el 5º. El resto, aplaudidos en el arrastre. Los más importantes el 4º y el 6º.

LOS TOREROS

Morenito de Aranda. Silencio tras dos avisos y oreja tras aviso.

Thomas Dufau. Oreja tras aviso y silencio tras dos avisos.

Juan del Álamo. Oreja y oreja tras aviso.

LAS GRADAS

Presidencia. Bien a cargo de Gorka García Izal. José Mª de Andrés y G. Madurga.

Incidencias. Tres cuartos Tarde agradable y ventosa.