Mesa de Redacción

Fascinación por el mal

Por Víctor Goñi - Lunes, 8 de Octubre de 2018 - Actualizado a las 06:02h

es la Justicia, amigo Rodrigo, al trullo por sus cien mil euros de gastos personales a cargo de la tarjetablack de Bankia. Un caso que prueba la decadencia individual de los 64 condenados pero también la putrefacción de un sistema en el que los apandadores se creían impunes. El drama social radica en que demasiada gente corriente relativiza el latrocinio cuando no lo disculpa, con el pretendido argumento de que en la piel de Rato la mayoría hubiese tirado igual de tarjeta. Se persiste por tanto en banalizar el mal, incluso en el supuesto de un desfalco de lo público, como quedó acreditado con los ocho millones de votos al PP con su financiación irregular ya documentada. En sentido justo contrario a la ponderación del valor de la integridad entendida como honradez más coherencia -virtudes a las que añadir el mérito y la capacidad en el ámbito de la política institucional-, crece la fascinación por los villanos cultivada por series de éxito planetario. Paradigma de ello resulta el acceso a la Casa Blanca de Trump, tipo ególatra y testicular elegido presidente de la primera potencia mundial tras edificar su imperio empresarial sobre un fraude fiscal confirmado por una investigación de tres redactores del New York Times durante año y medio. Toda una lección por cierto de periodismo profesional, nada que ver con el consagrado a propalar las grabaciones con ánimo chantajista del palanganero Villarejo en lugar de glosar las vidas ejemplares que nos dignifican como colectividad de seres presuntamente racionales.