Rusia intensifica sus ataques en el sur y este de Ucrania antes de las nuevas negociaciones

En el séptimo día de invasión, las tropas rusas han intensificado los bombardeos sobre la capital Kiev y Járkov, la segunda ciudad en población, que resulta clave para tomar el control de la frontera noreste de Ucrania - Por primera vez en siete días Moscú ha admitido la muerte de 498 soldados rusos

02.03.2022 | 07:19

El Ejército ruso avanzó hoy con intensos ataques en el sur de Ucrania, donde tomó el control de Jersón, y donde prácticamente bloquea ya Mariúpol, así como en el este, donde asegura haberse apoderado en buena medida de la costa del mar de Azov. Todo ello un día antes de nuevas negociaciones con Kiev.

La invasión de Ucrania ha tenido sin embargo su coste para Rusia, no solo por las sanciones occidentales sin precedentes, sino también por las bajas que sufre en sus filas.

Medio millar de muertos

Por primera vez en siete días de ofensiva militar admitió la muerte de 498 soldados rusos en la guerra, además de 1.597 militares heridos, según el portavoz del Ministerio de Defensa, Igor Konashénkov.


Las imágenes de la ofensiva en Ucrania.

La viceministra ucraniana de Defensa, Hanna Malyar, dijo hoy que, según datos preliminares de Kiev, hasta el momento han muerto 5.840 soldados rusos.

Según Rusia, las bajas entre las fuerzas ucranianas ascienden a 2.870 fallecidos y los heridos 3.700.

El asalto a Jersón, una ciudad de casi 300.000 habitantes y situada al sur de Ucrania, a orillas del mar Negro y junto al río Dniéper, comenzó el día 1 y hoy acabaron de tomar el control.

La toma de Jersón, bloqueo de Mariúpol

"Las divisiones rusas de las fuerzas armadas tomaron la ciudad de Jersón bajo control total", afirmó el portavoz del Ministerio de Defensa, Ígor Konashénkov.

Más al este, en Mariúpol, a orillas del mar de Azov y en la región de Donetsk, los separatistas prorrusos apoyados por el poderío militar ruso aseguraron hoy que sus fuerzas habían bloqueado la ciudad, según los medios rusos.

Así ha quedado la entrada de un edificio de la Plaza de la Constitución en Jarkóv. AFP

"Mariúpol está bloqueada por hoy. Las tropas seguirán moviéndose en esa dirección para finalmente detener el bombardeo de áreas residenciales", dijo el representante de la milicia de Donetsk, Eduard Basúrin, en la televisión pública rusa Rossía-24.

Sin embargo, el Ministerio del Interior ucraniano aseguró que "las batallas por Mariúpol continúan", ya que las unidades de la Guardia Nacional junto con las Fuerzas Armadas "mantienen la defensa de la ciudad".

La víspera, Rusia dijo que las fuerzas rusas y las milicias de Donetsk se habían hecho con el control de la costa del mar de Azov.

Konashénkov especificó hoy que Rusia se ha apoderado de Primórskoye, Priazóvkoye, Shevchenko y Berdiánsk, en la costa.

Las milicias rebeldes prorrusas de Donetsk y Lugansk, aseguró Moscú además, avanzaron desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania 58 y 75 kilómetros, respectivamente en el este.

En el noreste, el centro de Járkov, la segunda mayor ciudad de Ucrania, fue objeto de ataques rusos desde primera hora de la mañana después del desembarco de tropas aerotransportadas con misiles que impactaron en varios edificios estatales y una universidad.

El bombardeo provocó cuatro muertos y nueve heridos, según Kiev, que cifró hoy en más 2.000 los civiles muertos en ataques rusos.

"Las Fuerzas Armadas de la Federación Rusa están tomando medidas para garantizar la seguridad de la población civil de Ucrania", afirmó no obstante Konashénkov.

Promesa de corredores de seguridad para civiles

"Todos los civiles que deseen salir de Mariúpol por motivos de seguridad pueden dirigirse hacia el este (...), aseguró, al tiempo que señaló que otros corredores se crearon en el suroeste de Járkov y en el norte de Kiev, donde Rusia reúne fuerzas cada vez más cerca de la capital.

"Los militares rusos no ponen obstáculos a la salida de la población civil", aseguró, aunque Rusia no piensa detener su ofensiva, tal y como han asegurado esta semana ya varios altos cargos, como el ministro de Defensa, Serguéi Shoigú, y el mismo presidente ruso, Vladímir Putin.


Ya son más de 380.000 los ucranianos desplazados.

Ello no quita, consideran en el Kremlin, que pueda sentarse a negociar con Ucrania, con la esperanza de que el presidente de ese país, Volodimir Zelenski, ceda a sus exigencias.

Putin, de hecho, dejó claro el lunes, después de la primera ronda de negociaciones con Kiev en la frontera ucraniano-bielorrusa, que solo detendrá la invasión si se toman en cuenta los "legítimos intereses de Rusia en materia de seguridad, incluyendo su soberanía sobre Crimea", así como la "desmilitarización y desnazificacion" de Ucrania y un estatus neutral de ese país con respecto a la OTAN.

Segunda ronda de negociaciones

Este jueves habrá otra mesa de negociación en territorio bielorruso, pero en esta ocasión en Belovézhskaya Puscha, en la región de Brest, más cerca de Polonia.

"Tengo entendido que vienen desde Polonia", señaló el jefe negociador ruso, Vladímir Medinski.

La Oficina del Presidente de Ucrania confirmó poco después que la delegación ucraniana viajará a Belovézhskaya Puscha.

"Estamos preparados para negociaciones, estamos abiertos para la diplomacia, pero de ninguna manera estamos preparados para aceptar los ultimátum rusos", dijo el ministro de Exteriores ucraniano, Dmitro Kuleba.

Por su parte, Zelenski, dijo ayer, martes, en una entrevista a la cadena CNN que lo primero "es detener la lucha" porque, de lo contrario, se estará "perdiendo el tiempo".

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