May confía en unas concesiones de última hora que la UE descarta

La votación para ratificar el acuerdo de salida en el Parlamento británico será el próximo martes

08.02.2020 | 14:20
Un mural del artista británico Banksy muestra a un trabajador picando una de las estrellas de la bandera de la Unión Europea.

Bruselas - La Navidad tampoco ha servido para poner luz a lo que ocurrirá en la votación del acuerdo del brexit. Lo único que se sabe con certeza es que la situación sigue encallada para Theresa May, que hoy por hoy perdería con toda probabilidad la votación sobre el acuerdo del brexit. Fuentes del Gobierno han explicado a The Guardian que el voto se celebrará en Westminster el martes 15 de enero. Quedan por lo tanto ocho días por delante para intentar convencer al Parlamento de que el acuerdo es la mejor salida para el Reino Unido, aunque el debate en la Cámara de los Comunes comenzará este miércoles.

La tarea es complicada, ya que no solo tiene que convencer a los diputados, sino también a la ciudadanía. Una encuesta de YouGov publicada este domingo seguiría dando la victoria en unas eventuales elecciones al Partido Conservador, aunque su acuerdo sería rechazado por la ciudadanía, incluso más que la opción de un brexit sin acuerdo.

El sondeo ha preguntado si, en un eventual segundo referéndum, la gente preferiría permanecer en la UE o abandonar el club comunitario, sin acuerdo o con el firmado por May en Bruselas. Los encuestados son claros: en el primer escenario la permanencia ganaría con el 58% de los votos frente a un 42% que apoyarían el leave sin un acuerdo. En el segundo caso, el 63% optaría por el remain, por un 37% que apoyaría abandonar la UE con el acuerdo firmado por Londres y Bruselas.

¿Más ayudas de Bruselas? El backstop, la salvaguarda planteada para garantizar que no existirá una frontera dura entre Irlanda e Irlanda del Norte, sigue siendo el punto clave que bloquea el futuro de ese acuerdo. Es por ello que May continúa pidiendo concesiones a Bruselas y al resto de líderes europeos, en un nuevo intento casi desesperado de recibir oxígeno de sus colegas europeos. Tras fracasar en su tentativa en la cumbre de diciembre, Downing Street afirma que podría conseguir "nuevos compromisos" sobre el backstop, aunque reabrir el acuerdo sigue sin ser una opción para los Veintisiete. Al respecto, la Comisión Europea (CE) indicó ayer que está a la espera de ver cómo se desarrolla la ratificación del acuerdo e insistió en que no habrá ninguna reunión para renegociar el texto.

"Estamos en un punto donde hay que esperar a los acontecimientos del proceso de ratificación del lado británico y no habrá reunión entre los equipos negociadores" de Londres y Bruselas, aseguró en una rueda de prensa el portavoz jefe del Ejecutivo comunitario, Margaritis Schinas.

El portavoz comunitario reiteró que el acuerdo sellado en noviembre entre el Gobierno de Londres y los Veintisiete "es el mejor y el único posible" y que "no se renegociará". La Unión Europea, que ya ha iniciado su propio proceso para ratificar el acuerdo, afirma que estará lista para preparar las negociaciones sobre la relación futura con el Reino Unido tan pronto como el texto esté firmado.

Todo ello ocurre mientras en Londres se siguen dando pasos en contra de un escenario de no deal. Medios como The Guardian señalan que un grupo de parlamentarios de varias bancadas se estarían uniendo para bloquear la aplicación de cualquier medida relacionada con un escenario sin acuerdo si el Parlamento no la aprueba.

La premier conservadora necesita el apoyo de los 10 diputados del DUP, el partido norirlandés que sostiene el Gobierno tory. Este grupo, junto a liberales y laboristas están en contra del acuerdo. Además, entre 55 y 71 diputados de la propia bancada conservadora planearían rechazar el acuerdo, lo que haría imposible que este pudiese ser aprobado. Además de lo referente a la frontera, May pretende ofrecer a los diputados concesiones como un mayor papel en las negociaciones sobre las futuras relaciones con la UE. Pero dentro de las filas de la formación siguen saliendo voces discordantes en todos los sentidos: Chris Patten, antiguo presidente del partido, ha pedido un segundo referéndum.

Corbyn se hunde Otro que se encuentra en problemas es Jeremy Corbyn, líder del Partido Laborista. Tras afirmar que si llegase al Gobierno renegociaría el acuerdo del brexit y no pediría un segundo referéndum, algo que reclaman de manera abrumadora sus votantes, la ciudadanía le ha dado un importante revés en las últimas encuestas. La ya mencionada de YouGov pronostica una bajada de cinco puntos en su intención de voto con respecto al último sondeo, realizado a mediados de diciembre. Además, la encuesta remarca que si "los laboristas apoyasen el acuerdo del brexit" su intención de voto bajaría 14 puntos respecto a las elecciones de 2017 (26% de los sufragio), con los liberales ascendiendo nueve puntos hasta el 17%.

Prueba piloto

Congestión viaria en las fronteras

Más de 100 camiones. Más de cien camiones participaron ayer en una prueba organizada por el Gobierno británico en el sur de Inglaterra para prevenir la congestión viaria por mayores controles fronterizos en el caso de un brexit sin acuerdo. Los vehículos se congregaron en el campo de aviación en desuso de Manston, cerca del pueblo de Ramsgate, en el condado de Kent (sureste inglés), que el Ejecutivo planea utilizar como zona de retención de camiones a fin de evitar la saturación de las carreteras que acceden a los principales puertos. La operación Brock, supervisada por el Ministerio de Transporte, es la prueba más importante que ha hecho el Gobierno con el objetivo de prepararse para una salida no pactada de la UE el 29 de marzo. El plan pretende poder gestionar el tráfico y en especial los vehículos de transporte de mercancías en caso de que aumenten los controles en las fronteras debido a la imposición de aranceles.