Llach y Baños cuelgan una nueva pancarta en el balcón de la Generalitat

La Generalitat atiende el ultimátum judicial y retira la de apoyo a los presos catalanes

10.02.2020 | 04:49

pamplona - La pancarta con el lazo amarillo a favor de los políticos presos que colgaba de la fachada del Palau de la Generalitat fue retirada ayer por la tarde por dos trabajadores de la Administración autonómica poco después de que el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ordenara a los Mossos d'Esquadra que la quitase "de forma inmediata". Cuando no se habían cumplido tres horas de la retirada, cuatro personas accedieron al balcón de la Generalitat y colocaron otra pancarta, esta con el lema "Libertad de opinión y expresión. Artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos", , la misma que sirvió para sustituir en marzo la pancarta sobre los presos. Los participantes en la sustitución del cartel fueron los exdiputados Lluís Llach (Junts pel Sí) y Antonio Baños (CUP), así como la actriz Sílvia Bel y la activista en favor de la lengua catalana Teresa Casals.

La justicia ya había ordenado la retirada la semana pasada y había dado un ultimátum de 48 horas a Quim Torra, pero el presidente de la Generalitat había desoído ese requerimiento invocando su derecho a la libertad de expresión. "Cuando se trata de derechos civiles, sociales y políticos, no nos podemos echar atrás y no podemos ceder a la involución que promueve el Estado. Mi compromiso con la libertad de expresión es total", aseguró Torra ante el requerimiento judicial con el que concluyó el proceso iniciado por Impulso Ciudadano, una asociación antiindependentista.

El president ha desoído dos veces en apenas seis meses las órdenes que le obligaban a retirar lazos amarillos y otros símbolos independentistas de edificios de la Generalitat. Lo hizo en marzo, cuando la Junta Electoral Central (JEC) le conminó a quitar las pancartas en apoyo a los políticos encarceladas por rebelión. La Fiscalía se acabó querellando contra él y el 18 de noviembre se sentará en el banquillo acusado de un delito de desobediencia. Y lo volvió a hacer ayer, aunque en esta ocasión no tendrá consecuencias penales al haber atendido, finalmente, el ultimátum judicial. - D.N.