Las deducciones en el IRPF de maternidad beneficiarán más a las rentas bajas que las exenciones

La fórmula, en la línea de lo planteado por el Gobierno de Barkos, mejorará al 40% 1.300 familias, fuera del anterior sistema, tendrán el 25% de deducción
El Ejecutivo estima el coste en 30 millones

10.02.2020 | 11:51
La presidenta del Gobierno, María Chivite, ayer junto con la consejera de Economía y Hacienda, Elma Saiz, y el portavoz del PSN, Ramón Alzórriz.

La fórmula, en la línea de lo planteado por el Gobierno de Uxue Barkos, mejorará al 40% - 1.300 familias, fuera del anterior sistema, tendrán el 25% de deducción - El Ejecutivo navarro estima el coste en 30 millones de €

pamplona - El sistema de deducción progresiva con el que el Gobierno de Navarra propone zanjar el capítulo del IRPF de maternidad beneficiará a las rentas más bajas -más o menos hasta los 30.000 €- más que con el sistema de exenciones, que Navarra Suma se ha quedado defendiendo en soledad y que favorece más a quien más gana. De esta manera, el 40% de los contribuyentes que menos cobra -también las 1.300 familias que estaban excluidas del sistema de exenciones por no llegar al mínimo en la declaración de la renta- se verá beneficiada de un sistema que es prácticamente igual para el gran grueso de contribuyentes, y que sólo perjudica -con diferencias de entre 100 y 500 euros y en algunos casos más- a aquellos que ganan entre 50.000 y 90.000 € al año, y que suponen aproximadamente un 27% de los contribuyentes que se han visto involucrados en la polémica del IRPF por maternidad.

Es lo que explicaron, ayer, la presidenta María Chivite y la consejera de Economía y Hacienda, Elma Saiz, en una comparecencia parlamentaria solicitada por EH Bildu para anunciar el sistema, que detalló la consejera Saiz. Según lo que avanzó, no va a ser una deducción retroactiva como tal. Eso obligaría a los afectados a tener que rehacer las declaraciones de la renta de ejercicios fiscalmente cerrados, y pondría en riesgo la seguridad jurídica de la alternativa, según han advertido los técnicos de la Hacienda.

La solución por la que se ha optado es plantear una especie de impuesto negativo, una deducción progresiva aplicada sobre la cuota diferencial previa que no tiene en cuenta si existen otras deducciones y que opera plenamente, en todo el importe. Se aplicará sobre el ejercicio fiscal de 2020 con los criterios establecidos en la ley actual -25% de deducción hasta 30.000 €, e inferior conforme aumenta la renta- para afectados entre 2015 y 2018, y se cobrará en 2021.

Al margen de las tablas, la consejera Saiz puso un ejemplo: un contribuyente con base liquidable entre 10.000 € y 20.000 € -hubo 2.587 en 2018- cobraría con la exención 860 euros, mientras que con la deducción asciende a 873,4 euros. Por otra parte, las 21 personas que cobraron entre 80.000 € y 90.000 € -"que coincidirán conmigo en que son rentas muy altas", señaló la consejera- hubiesen tenido una exención de 1.600 euros y, ahora, una deducción de 217 euros. El mejor ejemplo de la progresividad de la medida es que más de 1.300 familias que con el sistema antiguo no llegaban al mínimo de renta, se quedaban fuera de la exención y no percibían nada, hoy están dentro del 25% de deducción máxima y les corresponderá devolución de dinero si hacen declaración de la renta.

La presidenta Chivite lo dijo claro: esta fórmula puede gustar más o menos, pero es la única posible. Concedió que puede existir un debate sobre las exenciones o las deducciones, pero con la actual situación jurídica y judicial, la única vía posible es la de unas deducciones que son "una solución desde la legalidad y la seguridad jurídica antes de acabar el año". La exención, repitió, es peligrosa en la medida en la que los técnicos creen que para devolver dinero de ciclos fiscales cerrados hay que justificar un "interés general" que la Hacienda no ve claro en este caso. De esta manera, Chivite cree que el Ejecutivo "cumple", a su juicio, con la palabra dada. La fórmula, que es posible por el suelo jurídico que ya empezó a cimentar el anterior Gobierno de Barkos, tendrá un coste aproximado de unos 30 millones de euros, "muy similar a la que costaría la exención", pero todavía es difícil cifrarlo con exactitud.

"mejor tarde que nunca" Bakartxo Ruiz, de EH Bildu, fue la que pidió la comparecencia y celebró que el Gobierno haya optado por el sistema que defendían "algunos grupos y el Gobierno anterior". "Mejor tarde que nunca", resumió, para celebrar que el Ejecutivo haya asumido las deducciones en detrimento de las exenciones, que "no hace falta hacer grandes cálculos matemáticos para saber que benefician más a quien más tiene".

Por parte de Navarra Suma, Javier Esparza volvió a meterse con Chivite por "cambiar su posición", defendió de nuevo el sistema de exenciones y abogó por dar "una ayuda directa" a las rentas más bajas. "Eso es lo que quiere la derecha, a los pobres, beneficencia", arrancó Ramón Alzórriz, portavoz del PSN, que afeó que Navarra Suma esté todo el día "con que hay un pacto con EH Bildu", cuando "es mentira". "Los datos tiran por tierra las acusaciones de algunos".

Por parte de Geroa Bai, Uxue Barkos se alegró de que el PSN apueste "por buscar soluciones mediante progresividad", y afeó que algunos grupos mintieran cuando decían que "le iban a dar la vuelta a la situación como un calcetín".

Mikel Buil, de Podemos, tan solo constató que UPN y PSN se aseguraron de "hacer bien" el recorte en 2012, y aunque consideró que las madres han quedado en una situación de agravio, el 73% está igual o mejor con la deducción. Por último, Marisa de Simón (I-E) valoró el trabajo que se hizo la legislatura pasada para recuperar las deducciones con progresividad, algo que es "para nosotros, de justicia social".

detalles

39,86%

mejor o igual con las deducciones. A casi el 40% de los contribuyentes (3.279), que coinciden con las rentas más bajas, las deducciones les dejan en igual o mejor posición que las exenciones. Al 32,39% de los contribuyentes (2.665 en 2018) les sale igual o peor por 100 euros como máximo. Hay un 18,44% (1.517 en 2018) a los que les sale mejor la exención entre 100 y 500 euros y a un 9,31%, 766 personas en los tramos más altos, el cambio de sistema les supone una pérdida de más de 500 euros.

La propuesta. Es una deducción sobre cuota diferencial aplicable a la renta del 2020, con progresividad, y que tendrá en cuenta las rentas de 2020 para aplicar el porcentaje de deducción, que se hará con los criterios de la actual ley -25% hasta 30.000 €- para quienes percibieron prestaciones entre 2015 y 2018. Se aprobará antes del 1 de enero y su coste para las arcas será de unos 30 millones a devolver en 2021.