El Gobierno foral y todos los grupos alcanzan un acuerdo histórico para trabajar en el I Plan de Convivencia

Crean una mesa abierta a la participación ciudadana para hacer aportaciones a un borrador que se quiere tener para marzo

09.09.2020 | 00:52
En primera fila, y de izquierda a derecha: el director general de Paz y Convivencia, Martín Zabalza; el presidente del Parlamento, Unai Hualde; la consejera de Relaciones Ciudadanas, Ana Ollo; y el director de servicio de Convivencia y Derechos Humanos, Txema González. Al fondo, de i a d: María Isabel Olave e Iñaki Iriarte (Navarra Suma); Inma Jurío (PSN); Bakartxo Ruiz (EH Bildu); Uxue Barkos (Geroa Bai); Jorge Aguirre (PSN); y Jabi Arakama (Geroa Bai). Podemos e I-E no pudieron asistir a la foto, pero apoyan el plan. Foto: Parlamento de Navarra

pamplona – El Gobierno de Navarra y todos los partidos políticos con representación en el Parlamento se sacaron ayer una foto histórica para la convivencia en Navarra: los grupos, de Navarra Suma a EH Bildu, y con el Ejecutivo por delante, pusieron la primera piedra para alumbrar el que será un plan pionero de connivencia en la Comunidad Foral, que quiere hacerse eco de todas las sensibilidades y que aspira a enriquecer "la calidad democrática" y la cultura de paz y Derechos Humanos. El plan, como quien dice, acaba de echar a andar. La foto de ayer sirve como pistoletazo de salida. Pero es un proyecto en el que el departamento de Relaciones Ciudadanas y especialmente la dirección general de Paz y Convivencia lleva trabajando meses. Ahora empieza lo realmente interesante, que es el trabajo participado con las tres patas del plan: trabajo parlamentario, con entidades locales y tejido asociativo. De todas las aportaciones que se podrán hacer hasta marzo de 2021, hasta cuando se quiere que se prolonguen las distintas mesas de trabajo participadas, nacerá un plan cuyo horizonte de aprobación es septiembre de 2021.

¿el objetivo? debatir Pero no quiere ser un plan al uso, el objetivo no es que, a toda costa, de estos meses de encuentros salga un documento firmado por las seis fuerzas políticas. Siendo realistas, la situación actual de polarización haría imposible algo así, y terminaría por ser un documento irreal, poco concreto, inútil antes de empezar. Lo que se pretende es que la mesa de partidos sea un espacio de diálogo abierto y sin tapujos, en el que todas las fuerzas puedan ponerse en cuantas más cosas de acuerdo, mejor. De alguna manera, la aspiración del plan es que no haya vetos cruzados antes de empezar, que los partidos asuman también su parte de responsabilidad en tratar de alumbrar el primer plan de convivencia, que no oculte las discrepancias, pero en el que todo se debata.

Ayer, la de la foto, fue la sesión cero. Habrá, al menos, tres más. La primera se celebrará dentro de poco, servirá para calendarizar e ir fijando los temas. La segunda, ya más adelante, quiere emplearse para recoger las aportaciones de los grupos. Y la tercera, para redactar las conclusiones.

Tras la sesión de ayer –que abrió el presidente del Parlamento, Unai Hualde–, la consejera de Relaciones Ciudadanas, Ana Ollo, esperó que la mesa de partidos sirva para "recoger las diferentes sensibilidades políticas que representan los grupos parlamentarios, para que las ideas sean tenidas en cuenta a la hora de redactar el plan". Por su parte, el director general de Paz y Convivencia, Martín Zabalza, añadió que quieren enriquecer el plan "con un proceso participativo de asociaciones, referentes y tejido social navarro preocupado en esta materia".