Un corte de pelo, desencandenante de una agresión

A puñetazos por las rastas

condenado a 2.400 euros de multa por pegar a un varón en un bar de pamplona tras discutir por el corte de pelo

08.02.2020 | 15:45
Vista del Palacio de Justicia de Navarra.

Condenado a 2.400 euros de multa por pegar a un hombre en un bar de Pamplona tras discutir por el corte de pelo.

Un corte de pelo fue el desencandenante de una agresión que acabó de la peor manera. Lo que parecía ser una mera conversación de bar de madrugada, un simple comentario sin pie ni cabeza, terminó a golpes y con un hombre con el labio partido y con varios puntos de sutura cosidos en el labio.

Ahora, la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Navarra ha confirmado una sentencia que condena por estos hechos a un hombre, de origen senegalés, a 2.400 euros de multa y a indemnizar con 1.950 euros a la víctima.

Los hechos ocurrieron durante la noche del 22 de mayo de 2016 cuando el acusado se acercó al denunciante, al que solo conocía de vista, en la puerta de un bar del Casco Antiguo de Pamplona. De la conversación solo consta que el encausado le recriminara al herido que se hubiera quitado las rastas que llevaba, a lo que la víctima contestó que el pelo era suyo y que, por tanto, podía hacer con él lo que quisiera. Una vez llegada la discusión a ese punto, el procesado llamó al denunciante "negro de mierda" y le pegó un puñetazo en la cara, que le hizo caer al suelo. Como consecuencia de la agresión la víctima sufrió una herida en el labio superior que requirió tres puntos de sutura y que le dejó una cicatriz facial como secuela.

El acusado recurrió la condena y solicitó su absolución al entender que no existían pruebas suficientes que acreditaran que fuera el autor de los hechos que se le atribuyen. Pero la Audiencia desestima su apelación y considera certero el criterio del juez de lo Penal 2 de Pamplona que le condenó en primer lugar. La Sala entiende que no consta dato alguno contrario a la credibilidad del denunciante ya que no existe ningún interés en imputar falsamente al acusado, al que apenas conocía, que pueda afectar a la verosimilitud de su testimonio. No tenía ningún móvil espurio, ni de venganza.

Asimismo, continúa la sentencia, existen pruebas objetivas que avalan la sentencia condenatoria como son el hecho de que el denunciante fue atendido, el mismo día que sucedieron los hechos, en el servicio sanitario de Urgencias donde fue atendido por una incisión en el labio superior que precisó tres puntos de sutura, tratándose de unas lesiones compatibles con la versión de los hechos del denunciante.