Medicina en la UPNA redondea una oferta docente pública 'alineada con el desarrollo de Navarra'

La consejera Solana confirma que en la próxima matrícula de la UPNA estará ya elegible el grado de Medicina y el Complejo Hospitalario de Navarra como hospital universitario acogerá también al alumnado

09.02.2020 | 07:58
Alfonso Carlosena, rector saliente de la UPNA, yMaría Solana, consejera de Educación, en la firma del convenio entre la UPNA y el Gobierno foral.

La consejera Solana confirma que en la próxima matrícula de la UPNA el grado estará ya elegible.

PAMPLONA. La portavoz del Gobierno foral y consejera de Educación, María Solana, ha expresado su "satisfacción" por la implantación del grado de Medicina en la UPNA, "una apuesta que va a venir a redondear una oferta de grados alineados con el desarrollo de la Comunidad foral".

De hecho, ha agregado la consejera, "nos tenemos que felicitar todas y todos". "El Gobierno de Navarra, el gobierno de cambio, ha hecho una apuesta clara por una cuestión que venía de lejos y que era una reivindicación social de base de una sociedad que exigía que Medicina se pudiera cursar también en la universidad pública", ha destacado.

Ha valorado así "la apuesta acertada" del Gobierno de Navarra que, según ha indicado Solana, "ha mostrado un compromiso claro, trabajando con la UPNA, de manera conjunta tanto desde el Departamento de Educación, como el de Salud".

De este modo, ha remarcado, "en la próxima matrícula de la UPNA estará ya elegible el grado de Medicina y el Complejo Hospitalario de Navarra como hospital universitario acogerá también al alumnado de la universidad pública". "Aunque el trabajo no termina aquí, las clases en el Grado en Medicina en la UPNA comenzarán en 2019, y UPNA y Gobierno seguirán trabajando de la mano para garantizar la máxima calidad en todos sus apartados. Como todo reto, no será fácil, pero ilusión, trabajo y recursos no van a faltar", ha afirmado Solana.

Desde el Gobierno foral han remarcado que "la implantación de cualquier titulación oficial en la universidad surge desde el ejercicio de su propia autonomía, en relación con su mapa de titulaciones y estrategia de futuro, y guardando relación directa con la demanda y el tejido socioeconómico y de oportunidad profesional del entorno".

"Todo ello, evidentemente, partiendo de los recursos humanos y materiales disponibles y previstos en la propia universidad. Ello tiene una doble garantía: la verificación y aprobación de los aspectos académicos en toda su dimensión por parte de la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA), y la autorización por parte del Gobierno de Navarra en última instancia, quien asume la responsabilidad principal de apoyo financiero a la Universidad", han señalado desde el Ejecutivo.

En este sentido, la directora general de Universidades y Recursos Educativos, Nekane Oroz, ha remarcado que "un grado de Medicina público, sin embargo, implica un nivel de compromiso conjunto mucho más alto entre Gobierno y Universidad, sin el cual su implantación no es posible".

"A diferencia de otras titulaciones, en Medicina se necesita, entre otros, disponer de recursos humanos y materiales de calidad en términos de prácticas en el Sistema de Salud, integración de personal sanitario en el grado, o la dotación de recursos económicos y materiales destinados a espacios y equipamiento muy específicos. Ello obliga a que los Departamentos del Gobierno implicados, principalmente Salud, y Educación, se coordinen con la Universidad, a niveles muy diferentes. Sin este compromiso conjunto por el bien común, un proyecto de esta envergadura no sería posible", ha sostenido.

Según ha indicado, "ha sido un trabajo arduo con reuniones preliminares con personas expertas de otras comunidades, análisis previos, informes anteriores, actuales, internos y externos, grupos de trabajo del grado a diferentes niveles, hasta la redacción completa del Plan de Estudios por la UPNA".

"Un sinfín de acciones que durante este proceso han tenido que lidiar con el cuestionamiento constante de algunos grupos políticos no interesados en la Medicina pública, y empeñados en poner palos en las ruedas, intentando trabucar con ataques furibundos y peticiones de información recurrentes (y absurdas, en algunos casos), con el único objetivo de dificultar y ralentizar el trabajo realizado", ha señalado.