La UPNA y el Gobierno se alían para reducir la brecha de género en estudios universitarios

Impulsarán proyectos para trabajar la ruptura de estereotipos desde edades tempranas

17.02.2020 | 00:48
Profesoras de la UPNA de la obra 'Yo quiero ser científica' en una de sus actuaciones.

pamplona – ¿Por qué las mujeres cuando llegan a Secundaria tienen la autopercepción de que no van a ser competentes en carreras científicas o tecnológicas cuando en fases educativas tempranas muestran el mismo interés que sus compañeros por esas disciplinas y tienen las mismas notas o incluso mejores que ellos? ¿Por qué las mujeres se decantan por titulaciones relacionadas con la salud, la educación y los cuidados mientras ellos están sobrerrepresentados en las ingenierías y los grados tecnológicos? La brecha de género en la elección de estudios universitarios es una realidad en la Universidad Pública de Navarra. Pero no es algo inherente a esta institución académica sino que persiste en universidades de todo el mundo. Terminar con la desigualdad y la brecha de género es uno de los objetivos para el desarrollo sostenible en la Agenda 2030. La UPNA es consciente de que tiene herramientas (docencia, investigación y divulgación) que la convierte en actriz protagonista, y se ha puesto las pilas para reducir esta desigualdad. Entre otras acciones, la institución académica se ha aliado con el Gobierno foral (a través de los departamentos de Universidad y de Educación y del Instituto Navarro de Igualdad) para impulsar un proyecto piloto en varios centros educativas para trabajar de manera temprana la ruptura de estereotipos.

Las mujeres no solo acceden a los estudios universitarios en igual medida que los varones sino que ya son mayoría: l 55% en España y el 53% en la UPNA. "Son datos muy positivos que muestran que se ha superado esa desigualdad histórica", asevera la vicerrectora de Proyección, Cultura y Divulgación de la UPNA, Begoña Pérez Eransus. Sin embargo, la diferencia a la hora de elegir la carrera es llamativa y preocupante. Las mujeres eligen más titulaciones relacionadas con las ciencias sociales, sanitarias y de la educación, y menos las ingenierías y los grados tecnológicos. "Aquí está la brecha de género: los varones están sobrerrepresentados en los títulos científicos y tecnológicos e infrarrepresentados en los otros. Y al contrario", expone Pérez Eransus.

extremos polarizados En la UPNA, por ejemplo, la presencia de las mujeres en las ingenierías ronda el 20% siendo inferior en Eléctrica y Mecánica, y algo superior en Industriales, Teleco y Ciencias de Datos. En Ingeniería Agroalimentaria la situación se equilibra mientras que en Ingeniería Biomédica y Ciencias son ellas las que superan ampliamente a sus compañeros. "A las mujeres les interesa el ámbito sanitario y hemos constatado que chicas que antes optaban por ingenierías más industriales ahora se decantan por las otras", apunta la vicerrectora que reconoce que esta radiografía es similar a las universidades españolas, donde las mujeres, de media, suponen el 28% en ingenierías y el 12% en informática .

Esta situación "negativa" se repite, pero a la inversa, en los grados relacionados con las ciencias sociales, educativas y sanitarias. El 91% del alumnado de Magisterio de Infantil es mujer, un 87% en el caso de Enfermería y el 78% en Trabajo Social.

"Los dos extremos reflejan como las chicas y los chicos asocian salidas laborales distintas para sí mismos. Ellos asocian tareas mecánicas y habilidades matemáticas a sus capacidades mientras que las mujeres asociamos nuestras capacidades al ámbito de la atención sanitaria, educativa y de los cuidados. Esta situación tiene consecuencias negativas a nivel social. La sociedad es diversa y lo sano y plural sería que la cosa fuera equilibrada", asegura Pérez Eransus para añadir que "esta polarización tiene también implicaciones salariales y de reconocimiento social, ya que las ingenierías y carreras tecnológicas están mucho mejor retribuidas que los grados sociales, educativos y sanitarios".

no se ven capaces ¿A qué se deben esta desigualdad en la elección de la carrera? Esta es la pregunta que debe centrar la investigación universitaria. "Creo nuestra mayor aportación a reducir la brecha de género es la investigación: saber qué está pasando y el porque de esta diferencia en la elección. Porque no parece que sea una cuestión de gustos. Hay estudios que apuntan a que están actuando prejuicios y estereotipos", afirma Pérez Eransus. "Hay estudios que avalan que los chicos y las chicas muestran un interés parecido con asignaturas relacionadas con titulaciones tecnológicas, como son las matemáticas, y las notas son similares o incluso algo mejores las de las niñas. Sin embargo, al llegar a Secundaria, las chicas se autoperciben como no competentes en esas carreras mientras que ellos se ven perfectamente capaces para desarrollar esas profesiones. Cuando se les pregunta a las chicas por qué no eligen esas carreras no verbalizan que no les gustan sino que no se ven capaces", expone la vicerrectora.

¿Por qué si les gusta, tienen capacidad y buenas notas se alejan de esas disciplinas? "Nos preocupa que no se vean capaces y creemos que tiene que ver con estereotipos que hay en las familias, los medios de comunicación y la sociedad en general. Estamos condicionados por una sociedad muy patriarcal con muchos modelos masculinos en unos ámbitos y otros femeninos en otros", afirma Pérez Eransus, quien considera fundamental actuar en las fases tempranas, "justo antes de que las mujeres empiecen a tener esa percepción de incapacidad para estudiar ciertas carreras o desarrollar ciertas profesiones".

Y es que cuando los profesores de la universidad acuden a los centros a dar charlas al alumnado de Bachillerato la elección "está casi tomada". De hecho, el porcentaje de mujeres en el Bachillerato de Ciencia y Tecnología oscila entre el 9 y el 12% frente a la horquilla 35-40% de los varones.

plan piloto Por este motivo, el Gobierno foral, en concreto, los departamentos de Universidad, Innovación y Transformacion Digital y Educación, y el Instituto Navarro para la Igualdad, y la UPNA están trabajando en un plan piloto para poner en contacto a jóvenes investigadoras con estudiantes de centros escolares y romper los estereotipos de manera temprana. "Debemos promover estereotipos más justos e igualitarios. Hay que visibilizar roles masculinos de cuidados, enfermeros, maestros, y mujeres ingenieras, informáticas o matemáticas", insiste Pérez Eransus, quien aboga por incorporar la perspectiva de género en todas las etapas educativas y promover la confianza y motivación de las mujeres por asignaturas científicas y tecnológicas. "Debemos corregir una situación que dista mucho de ser igualitaria", concluye.

"Nos preocupa que las chicas lleguen a la ESO y se autoperciban como no capaces para las ciencias y las ingenierías"

begoña pérez eransus

Vice. Proyección, Cultura y Divulgación