El profesor jubilado que vuelve a ser alumno

22.02.2020 | 02:03
Gabriel Basterra.

Gabriel Basterra es un profesor jubilado de la UNED que ahora ha vuelto al centro para estudiar historia del arte

La UNED Pamplona cuenta este curso con 668 estudiantes dentro del programa de UNED sénior y con 1.610 matrículas en las diferentes asignaturas ofertadas durante el presente curso académico. Curiosamente, uno de ellos ya había pasado por las aulas de la UNED anteriormente, aunque entonces lo hacía de pié impartiendo las lecciones y ahora lo hace como alumno. Gabriel Basterra se jubiló con 70 años tras más de cuatro décadas en la docencia (Liceo Iruña, Instituto Príncipe de Viana, Universidad de Navarra y UPNA); y 36 de ellos como profesor tutor de Matemáticas, Economía y Dirección de Empresas en la UNED Pamplona. Ahora, a sus 74 años, ha decidido sentarse de nuevo en el otro lado de la clase.

Gabriel se ha matriculado en asignaturas que, en principio, poco o nada tienen que ver con las materias que había impartido en su etapa como profesor. En concreto, se ha matriculado en Historia del Arte en Navarra, Historia del Antiguo Egipto y trabaja "en la nube con herramientas de fotos, vídeo y audio". "No quería una enseñanza reglada, porque no me gustaba su sujeción. Simplemente me interesaba saber un poco de arte, manejar el concepto de la nube y poder ponerlo en práctica con mis hijos", apunta.

Basterra se enorgullece de su condición de alumno, aunque quizá nunca se abandone el espíritu académico: "La mayor diferencia que ahora encuentro es que como profesor tienes la responsabilidad de ser capaz de transmitir la información. Ahora, la idea es la contraria. Me preocupa ser capaz de recibir esa información. He tenido la suerte de coincidir con dos profesoras que saben una barbaridad y son buenas comunicadoras. Sin duda es más fácil ser alumno que profesor y el programa de UNED Sénior es absolutamente recomendable para las personas adultas".

Es consciente de que su motivación no es la misma que la que tenían sus alumnos mayores de 25 años y de 45 años a los que ha dado clase en UNED Pamplona; muchos todavía le recuerdan: "La gente en estas edades viene a estudiar y una de las cosas más satisfactoria es haber contribuido a su formación. Por ejemplo a mí me mueve el interés por el arte; no me lo planteo desde el punto de vista de la formación. Soy una persona inquieta con muchas aficiones y, si no estuviera aquí, me encontraría haciendo casitas de muñecas para nietas". Reconoce que la lectura es otra de sus pasiones, pero "libros en papel, hay que sentir lo que se lee".