Dos años de cárcel por abusar de una mujer ebria y dormida en un bar de Pamplona

La Audiencia estima el recurso del acusado al anular la sustitución de la pena por la expulsión durante 5 años

05.03.2020 | 02:06
Los hechos ocurrieron el 21 de julio del año pasado.

pamplona – Un varón de 23 años y de nacionalidad marroquí ha sido condenado por la Sección Primera de la Audiencia de Navarra a dos años de prisión por un delito de abusos sexuales después de haber besado y tocado sin su consentimiento ni conocimiento a una mujer que se encontraba ebria y se había quedado dormida en la barra de un bar. La Audiencia confirma la sentencia del Juzgado de lo Penal número 4 pero estima el recurso del acusado en el único sentido de que suprime la expulsión del procesado durante cinco años, que era la pena sustitutiva a la prisión que fijaba la primera resolución.

La sentencia acredita que sobre las 12.00 horas del 21 de julio del año pasado, el encausado accedió en compañía de la víctima y de otros amigos de ésta al interior de un bar situado en el Casco Viejo de Pamplona. Hacia las 14.00 horas, la víctima, debido a que se encontraba en estado de embriaguez y no era consciente de lo que ocurría, movido por un ánimo libidinoso, se acercó a ella y comenzó a besarla y tocarle los pechos por debajo de la camiseta. Al percatarse de ello, la responsable del local cogió a la víctima para evitar dicha acción y se la llevó a otra parte del establecimiento, sentándola en una silla. Sin embargo, el acusado se dirigió de nuevo a ella, se sentó a su lado y, sin consentimiento de la víctima ni necesidad de utilizar fuerza o violencia alguna, le volvió a tocar los pechos y besarla en la boca, estando ésta profundamente dormida. Al ser recriminado por dichas acciones, el acusado se enfrentó con la responsable del local a quien insultó, y con las personas que acompañaban a la víctima, rompiendo una botella de cerveza, lo que provocó que el propio procesado se hiciera un corte.

La defensa alegó que la expulsión no procedía ya que supone "una exacerbación de la sanción" ya que si bien el apelante nació en Marruecos reside en España desde hace más de 13 años, habiendo cursado sus estudios aquí, siendo su padre y hermanas españolas. El tribunal considera que existe arraigo suficiente para que no le expulsen, pero confirma la pena de dos años de cárcel.