Raúl de la Fuente y Amaia Remírez

“Nos hace especial ilusión este Goya por ser el segundo, quiere decir que nuestra trayectoria tiene un sentido”

El director navarro y la productora donostiarra celebran el Goya a 'Un día más con vida' y preparan el salto a Latinoamérica

08.02.2020 | 17:44
Raúl de la Fuente y Amaia Remírez, con el Goya a su llegada a la estación de tren de Pamplona.

El director navarro y la productora donostiarra celebran el Goya a 'Un día más con vida' y preparan el salto del 'charco'.

Pamplona - Decía Kapuscinski que "la mejor forma de conocer el mundo es hacer amistad con el mundo". Con el mundo, con las pantallas y ahora también con los premios han entablado relación el navarro Raúl de la Fuente y la guipuzcoana Amaia Remírez, director y productora de Un día más con vida, que el sábado ganaron su segundo Goya con un largometraje inspirado en la novela homónima del periodista polaco Ryszard Kapu?scin?ski.

En el festival de Cine de San Sebastián, comentaba Raúl que tenía la sensación de haber cumplido un sueño después de haber pasado por épocas de pesadilla. ¿Qué supone el Goya recibido el sábado?

-Amaia: Es un premio enorme al trabajo que hemos dedicado a la película durante diez años. Para nosotros es un hito en nuestra carrera. Además, el tener dos Goyas en géneros tan dispares como son Mejor Cortometraje Documental y Mejor Película de Animación, refleja muy bien lo que somos.

-Raúl: Soñábamos con conseguirlo, para nosotros era importante. De todas formas, hace mes y medio ganamos también en Sevilla el premio europeo en la misma categoría y creo que ese es un galardón inmensamente más importante.

La de ayer fue la tercera nominación de Kanaki Films, tras las obtenidas con los cortometrajes de Virgen Negra en 2012 y Minerita en 2014 -premiada finalmente en aquella edición-. ¿Cómo vivieron la gala de anoche, ya con ciertas tablas?

-Amaia: Con más nervios que las dos veces anteriores. Con Minerita teníamos cierta tranquilidad porque estábamos convencidos de que no íbamos a ganar. En esta ocasión, mucha gente nos tenía como favoritos por la trayectoria de la película y eso nos generó más intranquilidad. Empezamos a disfrutarlo después.

-Raúl: A mí no me gustaba nada esa etiqueta de favorito y pasamos un día bastante tenso. La presión de todo el mundo diciéndote "vas a ganar" te agobia aunque finalmente tuvimos suerte y fue muy bonito.

Pese a partir en un inicio con 12 candidaturas que optaban al Goya, finalmente Un día más con vida recibió únicamente la nominación de Mejor Película de Animación. ¿Está el género de animación infravalorado en cierta manera, en cuanto a reconocimiento más allá de la propia técnica?

-Amaia: Absolutamente. Se considera un formado que no puede ser valorado en otros campos y creo que nuestra película se merecía haber sido tomada en cuenta en otras categorías como música, sonido o guión. Se ha hecho un trabajo especial y me hubiera gustado que al menos hubiese sido considerada pero la sensación es que los académicos ni siquiera valoran la posibilidad de votar una película de animación en esas categorías. Si algo hace Un día más con vida es precisamente romper moldes, no es una película de animación o documental, es simplemente una película.

-Raúl: Para nosotros hubiera sido importante que la película se hubiese considerado como película propiamente. Dirección novel, guión adaptado, sonido y música eran cuatro candidaturas en las que merecía estar. Hemos notado que hay ciertas barreras para las películas de animación en la industria y es difícil romper con ellas. Creo que la animación se acerca cada día más al espectador aunque queda un largo camino por recorrer. Me hace especial ilusión este Goya por ser el segundo, quiere decir que nuestra trayectoria tiene un sentido.

Y ahora, una vez digerido este último galardón, ¿qué valoración hacen del recorrido de Un día más con vida desde su estreno en Cannes en mayo del pasado año?

-Amaia: A nivel de reconocimientos internacionales no puede estar mejor. Estamos finalistas para los Premios Platino del cine Iberoamericano y para los Premios Quirino de animación. En Europa ya ha hecho un camino largo y ahora empieza su andadura en Latinoamérica y esperemos que también en Norteamérica.

-Raúl: Increíble, excelente. Es algo que nunca habríamos imaginado, un sueño. Hemos recibido muchos premios del público en Polonia, en Egipto, en Tudela... También hemos vivido el estreno en salas de Bélgica, Francia, Italia, Reino Unido, Portugal y eso es muy importante para nosotros como autores.

¿Puede ser este premio un empujón para que Un día más con vida regrese a las salas de cine y sume nuevos espectadores?

-Amaia: Sabemos que volverá a estar en cartel en Golem Yamaguchi, en los cines Alhóndiga de Bilbao y en los Van Golem de Burgos. Veremos si puede entrar en alguna otra plaza como Donostia pero el que quiera verla, que vaya pronto. Vuelves, pero vuelves por poco tiempo.

-Raúl: Esperamos que sí. Al final lo que todo autor quiere es que mucha gente vaya al cine a ver tu película. Gracias al Goya esperamos asistir a un aumento del público que se interese por Un día más con vida.Han pasado diez años desde que apareció una primera idea de llevar la vida de Ryszard Kapuscinski a la gran pantalla. ¿Qué fue aquello tan interesante que les susurró Kapu, como recordó Amaia el sábado en su discurso, que os insufló el empeño y tesón que les ha hecho sacar adelante el proyecto, por encima de todo?

-Raúl: Fue magia. Yo creo que él nos robó el corazón, nos atrapó. No sólo con Un día más con vida, sino con todas sus obras. Nos apasionaba la manera que tenía de contar el despertar de todo un continente, la manera en la que él narraba el sentimiento de un nuevo mundo. Eso es justo lo que narra Un día más con vida, Angola como símbolo de descolonización completa de África. Para nosotros fue una fuerza inmensa para llevar a cabo la película y por eso apostamos por un formato cinematográfico tan complejo. Creíamos que su formato de escritura tipo collage tenía un sentido en nuestra idea de fusionar animación y documental y pensamos que a él le hubiera gustado. Cuando vio la película en Cannes Alicia Kapuscinski, su viuda, nos felicitó. Tanto este reconocimiento como el del resto de protagonistas reales ha sido para nosotros muy importante, sin su apoyo habría sido muy distinto.

"Asegúrate de que no nos olviden", le pide la guerrillera angoleña Carlota a Kapuscinski en una escena de la película. ¿Ha sido este proyecto una forma de acercar la memoria de Kapuscinski?

-Amaia: Para nosotros ese libro y esas palabras se convirtieron en una misión de reflejar los valores, la ética y el arte de Kapuscinski. Es un homenaje a todas las personas que han sufrido o han perdido la vida en conflictos y por supuesto un homenaje a él, una forma de crear leyenda.

Además de Un día más con vida, hace unos meses presentaron el documental Love, en colaboración con Misiones Salesianas que denunciaba la prostitución infantil en Sierra Leona. ¿Está Kanaki trabajando ya en su próxima historia que filmar y contar?

-Raúl: Sí. Estamos trabajando en un nuevo proyecto que está ya en montaje. Es un corto documental que se titula El Infierno y que estará listo para junio aproximadamente. Ahora mismo nos encontramos trabajando y no queremos parar.