Luis Macías cineasta

“Soy como un escultor que talla la madera hasta obtener la forma que buscaba”

El Planetario de Pamplona estrena mañana ‘El Sexto Sol’, una experiencia inmersiva en directo del cineasta Luis Macías sobre la cosmovisión, la naturaleza y el hombre

09.02.2020 | 00:28
El cineasta Luis Macías.

pamplona - Esta sesión, que cumple con el objetivo del Festival Punto de Vista de acercar al público diferentes propuestas artísticas relacionadas con el mundo audiovisual, tendrá lugar a partir de las 22.30 horas (las entradas cuestan 10 euros y se pueden adquirir en la web www.pamplonetario.org). Macías interpretará esta obra en directo acompañado por los performers Miguel Puertas, Xavier Querel y Alfredo Costa Monteiro, con los que explorará improbables paisajes de soles, lunas, planetas, constelaciones y otros elementos del cosmos para proponer, al mismo tiempo, un viaje de retorno hacia un futuro mito de la creación.

Por poner en contexto, ¿cuándo comenzó a acercarse a este mundo del cine experimental?

-Mi exploración del cine experimental comenzó cuando empecé a estudiar cine. Descubrí que este dialoga con otras artes aparte de la literatura y empecé a ver películas que me abrieron el campo de expansión y me hicieron volar hacia otros universos cinematográficos. Encontré un interés plástico y musical en el cine que empezó a sonar en mí. A la hora de producirlas, me di cuenta de que había una mayor libertad a la hora de explorar posibilidades. Para mí, cada película que produzco es un nuevo reto y explorar la relación del cine con la música, la pintura o la performance me parece mucho más rico que ver únicamente el diálogo que mantiene con la narrativa.

Alguna vez ha afirmado que su trabajo está más vinculado al de un músico que al de un cineasta al uso. ¿A qué se refiere?

-Mi obra empieza con una idea, una imagen, y al igual que un músico, empiezo a buscarle tonos, colores y formas y compongo y exploro posibilidades. Cuando encuentro algo que funciona, me doy cuenta de que ahí hay una película. Es un acercamiento más cercano al de un músico que compone poco a poco que al de un cineasta que escribe un guión y después lo traslada a imágenes. Soy más cercano a un pintor o a un escultor que talla la madera hasta lograr la forma que andaba buscando.

Dice que cada película que produce es un nuevo reto. ¿También ha supuesto un reto el proyecto que presenta mañana en el Planetario, El Sexto Sol?

-Sí porque yo trabajo dentro del cine experimental y en los últimos años el cine expandido, que es cine en directo, performances, instalaciones o multipantallas; exploraciones que se salen de la pantalla convencional. Había hecho diversas cosas de instalación, proyectar sobre el público u otras posibilidades que se me abren cada vez que descubro una imagen, un espacio, un color o un sonido. Entonces, el año pasado estuve en el Festival Punto de Vista y fui a una sesión del Planetario. Tenía un proyecto de una película en mi línea, pero el director del Planetario dijo en esa sesión que aquellos espacios no eran usados por los artistas. Al día siguiente me puse en contacto con él para presentarle mi proyecto. Esta película trata la idea del antropoceno y de cómo está el planeta en estos momentos, así que me planteé hacer una performance en 360º en directo, utilizando dispositivos analógicos con los que yo trabajo, volviendo al precine. Se trata de una composición diseñada para este Planetario en concreto, que puedo modificar para otras salas, en la que los intérpretes serán otros cineastas. Así, la pieza es una composición, no un guión, para ser interpretada con dispositivos de imagen.

Hablando de composición, en la descripción de esta propuesta se apunta que se trata de una "partitura audiovisual"...

-Esto viene así porque para mi no hay un guión literario, es una partitura, porque las anotaciones más que textos son imágenes. Por ejemplo, paisajes o cosmos o nébula... No hay una narrativa de lo que va a ocurrir sino imágenes que nos sugieren cosas. Y, así, hay muchos espacios abiertos como en la música hay silencio.

¿Qué tipo de experiencia va a poder vivir el público que se acerque al Planetario?

-Una experiencia inmersiva y multiplural, que explora esta idea del Apocalipsis pero desde un punto optimista en cierta manera.

¿Optimista?

-Claro, porque el Sexto Sol es un mito azteca que dice que ahora estamos en el quinto sol, y antes de estar en este sol que estamos a punto de destruir hubo otros cuatro soles. También dice este mito que llegará un nuevo sol. Esta bonita historia, trágica, ingenua y bella a la vez es el punto de partida de esta pieza que nos sirve más a nosotros como artistas para explorar el universo que la narrativa que tiene la propia onda.

¿Las imágenes se acompañarán de sonido en directo o grabado?

-Todo se hace en directo.

¿Cómo será el aspecto visual?

-Voy a trabajar con imágenes propias del Planetario, a quien agradezco enormemente la participación y la ayuda en la producción. He tomado estas imágenes y he trabajado con ellas y las he modificado. Yo trabajo con película analógica y he estado utilizando todos los dispositivos analógicos y muchas diapositivas del propio Planetario. En los años 90, antes de la entrada en la era digital, en este espacio se proyectaba con 54 proyectores de diapositivas colocados alrededor de la cúpula y era una forma de trabajar analógica con efectos especiales muy artesanales. Y mi propuesta se acerca a esta idea artesanal del hacer.

¿Qué quiere decir cuando afirma que ha modificado estas imágenes?

-Las imágenes se convierten en abstractas cuando las trabajo, pero se verán una tierra y un universo nuevo. Algunas imágenes son del Planetario, otras fotografiadas y filmadas por mi y otras por Xavier Querel y Miguel Puertas. Hay un mix que esperemos que sea interesante.

¿En su trabajo acostumbra a utilizar imágenes de archivo?

-Depende del proyecto, pero sí que he hecho piezas con imágenes de archivo únicamente. ¿Por qué no? Me parece algo muy positivo. Las imágenes y los sonidos existen y, al igual que nos apropiamos de frases, de comentarios o de formas de ser, creo que hay que apropiarse de las imágenes, siempre con el respeto que esto conlleva. Es una forma de reciclaje. ¿Por qué crear cosas nuevas si lo que hay es muy bueno? Cuando vemos una imagen que funciona perfectamente tal y como es, puede que nosotros lo hagamos mejor o puede que no, pero ¿por qué no vamos a poder utilizarla así, como está?

¿Y qué puede adelantar sobre el sonido?

-Alfredo Costa Monteiro trabaja con dispositivos electroacústicos y es muy difícil describir con la voz cómo es la música, pero podríamos decir que es un trabajo con muelles, motores y ondas sonoras más que con notas musicales.