Amets Rodríguez: directora del festival bay of biscay

“No entendemos la celebración, la música incluida, sin disfrutar de la mesa y la gastronomía”

El antiguo Mundaka Festival, ahora Bay of Biscay, se celebra en Bermeo el próximo fin de semana con la colaboración de DEIA

09.02.2020 | 20:50
Amets Rodríguez. Fotografía de Juan Lazkano

El antiguo Mundaka Festival se celebra en Bermeo el próximo fin de semana con la colaboración de DEIA

bilbao - "Seguimos siendo el festival de la costa vasca", aclara Amets Rodríguez, la directora del antiguo Mundaka Festival, ahora denominado Bay of Biscay, que se celebrará en Bermeo el próximo fin de semana con la colaboración de DEIA. Rufus Wainwright, Backyard Babies, Caravan Palace o Tarque, junto a cocineros como Ander González, Paulo Airaudo, Xabier Gutiérrez y Andoni Luis Aduriz, acudirán a este festival que no entiende "la celebración, música incluida, sin disfrutar de la mesa y la gastronomía".

Los cambios de ubicación y de nombre le habrán creado dolores de cabeza.

-Sí, porque llevábamos ya cuatro años haciendo un esfuerzo en crear una marca ya conocida, y parte del esfuerzo y del posicionamiento se pierde al cambiar el nombre. Sobre todo por los tiempos. Nos comunicaron muy tarde que este año, de seguir haciéndolo en la península de Santa Katalina, había que vallar todo el perímetro con seis metros de servidumbre de tránsito, y tapar las vistas.

¿Eran inevitables?

-Sí, se partía el recinto en varios espacios, limitándolo mucho. Por ejemplo, la trasera de la ermita quedaba inutilizada y hacía que se perdiera toda la comodidad y el encanto del que gozaba el público. Se perdía toda la magia.

¿Cómo se llega a la elección de Bermeo tras dejar Mundaka?

-Somos el festival de la costa vasca, así que costa tenía que haber. Somos de Urdaibai y el festival nació para poner nuestro granito de arena en el impulso de su desarrollo. Bermeo está a menos de tres kilómetros y sigue siendo mar, además de uno de los puertos pesqueros de mayor tradición en Europa.

¿El Ayuntamiento ayudó desde el principio?

-Sí, cuando se disipó la incertidumbre nos pusimos a trabajar conjuntamente y aunque los protocolos administrativos son lentos, cuando tuvimos todo resuelto, lo comunicamos.

¿Desde Mundaka se entendió el traslado?

-El Ayuntamiento en todo momento mostró su apoyo a pesar de la pena. El pueblo era consciente de la proyección que le daba un festival ya consolidado.

¿Se vio clara la nueva ubicación, junto a la playa de Aritxatxu? ¿Cómo es el emplazamiento, qué características tiene?

-El recinto se ubica en la campa que está de camino a Bakio, en Matxitxako Bidea, antes de la bajada a la playa. Es un espacio que ya se ha utilizado para conciertos, lo que facilita la logística y producción. Y el acceso es fácil. Buscábamos un emplazamiento verde que mantuviera la magia, sobre el mar. Es una atalaya natural con vistas a Ogoño y Matxitxako.

Vayamos a lo práctico. ¿Qué deparará el cambio para los asistentes?

-Mejoras de accesibilidad, mayor capacidad de acogida de Bermeo con más espacio de aparcamientos y una mayor comodidad, que es lo que nos hace diferentes. Tendremos una terraza con vistas al mar, en la que podrán sentarse a relajarse, pero la gran novedad de este año es el glamping.

Se refiere a un camping más cómodo, ¿no?

-Montaremos unas jaimas chulísimas, equipadas con colchón, almohada, sábanas, luz... Disponibles para dos, tres, cuatro y hasta cinco personas. Era algo que el público venía demandando, porque los hoteles de Urdaibai se llenaban muy pronto, y este año, al contar con ese espacio mayor, nos pusimos manos a la obra. La respuesta está siendo muy buena.

Nuevo nombre y ubicación, pero la filosofía se mantiene. Ese es el lema de este año. ¿A qué se refieren cuando se habla de esencia?

-Hablamos de un festival con valor y con valores, respetuoso con el medio ambiente, con el entorno, muestra de nuestra identidad, país, paisaje y paisanaje. Un evento de tamaño medio, boutique y de dimensión humana.

Siguen fieles a la mezcla de música y gastronomía. Ahí sí que son únicos. ¿Qué marida a ambas artes?

-No entendemos la fiesta, la celebración, sin la mesa. Es parte de nuestra identidad y de nuestro estilo de vida vasco. Cuando diseñábamos el proyecto, desde el inicio entendimos que apostar por algo diferente suponía mostrar al mundo nuestro ecosistema culinario.

En lo musical, hay una representación elevada de mujeres y de grupos vascos. ¿Puede ser otra seña de identidad del festival?

-Ya lo es. Siempre hemos tenido esa sensibilidad de género presente y hemos creído en nuestros artistas y creadores. Este año estamos orgullosos del cartel, liderado por grandes mujeres. Y antes del festival hacíamos giras nacionales e internacionales con bandas de Euskal Herria, porque tenemos una cantera muy potente y estamos orgullosos de enseñarla. En el festival la mimamos.

La jornada del viernes la lidera Caravan Palace, pero es muy diversa en sonidos. ¿Qué destacaría de ella?

-¡Que es muy bailonga y divertidísima! Los franceses son un fiesta, pero es que Fuel Fandango nos va a hacer bailar como nunca. Además tenemos a Mon Laferte, artista que no deja indiferente a nadie. Según las crónicas fue, junto con Rosalía, lo mejor del festival Coachella. Tendremos también a Ángel Stanich, Anita Parker...

En la segunda no hay dudas, la elegancia de Rufus la domina.

-Sí, también tendremos a Tarque, líder de M Clan, probablemente la mejor voz de rock en castellano, que viene con su disco en solitario. Subiremos decibelios con las guitarras y el rock nórdico de Backyard Babies. Además contaremos con The Manilas, explosivo grupo de rock formado por Maika Makovski, Mariana Pérez y Olaia Bloom, y con James Room & Weird Antigua, Lemy River y DJ On&on.

Se vuelve a ofrecer una clausura gratuita y abierta al público el domingo? ¿Buscan llevar el festival al pueblo?

-Eso es. El pueblo se empapa del festival todo el fin de semana con nuestro programa gastronómico, que se ubicará en el parque Lamera. Con la feria de producto, los showcookings de la mano de los mejores chefs del mundo, los talleres gastronómicos para niños, las catas y degustaciones... Y este año con los conciertos gratuitos de Zona Cero, The Bronson y Sex Museum. ¡Para cerrar por todo lo alto!

En el aspecto gastronómico también tiran la casa por la ventana.

-Contaremos con Ander Gónzalez, de Astelena 1997 y el programa de ETB A bocados, que hará un arroz para todos los asistentes; con Paulo Airaudo (Amelia), que preparará txoripan y mollejas de ternera con tximitxurri, y con Xabier Gutiérrez (Arzak) y Andoni Luis Aduriz (Mugaritz), que crearán juntos por vez primera. Podremos ver el desarrollo de los talleres y shows, pero para degustar lo que elaboren sólo se accederá con su correspondiente tique.

Siempre cuentan con algunos de los más grandes.

-Hemos tenido la suerte de ir haciéndonos un hueco en las agendas de estos maestros. Desde Eneko Atxa y el equipo del Azurmendi a Josean Alija (Nerua). Este año seguimos sumando estrellas Michelin y soles Repsol. Además, las degustaciones irán maridadas con Txakoli Doniene de Bakio y nuestra cerveza La Rubia. Y maridando música y gastronomía estará Edorta Lamo (A Fuego Negro), que se convertirá en DJ Puchero Sonidero.

Y el atún, presente, como cada año.

-¡Sí! Mantenemos el domingo como Atun Egune aunque lo habrá todos los días. El sábado abrimos la jornada gastronómica con un showcooking de Bermeo Tuna World Capital que elaborará pintxos con base de bonito del norte en sus diferentes variables y habrá una fusión eusko-oriental con conserveras de Bermeo: Arroyabe, Cusumano, Campos, Serrats y Zallo.

Mantienen el 'ronqueo'.

-Después del éxito del despiece a cuchillo de un atún rojo de más de 200 kilos de hace dos años, el domingo, de la mano de Balfegó, volveremos a hacer un espectacular ronqueo y a degustar ese exquisito atún rojo. Y habrá un punto de degustaciones en la que se podrá disfrutar del atún en diversas modalidades: a la plancha, marmitako, pochas con bonito...

¿Se puede comer bien en un festival de música?

-Nuestra religión es comer sano y rico porque tendremos los food-trucks de Dando La Brasa (Bilbao), Gelati-Gelati (Maruri), Hermann Thate (Bilbao) y Janus Dream (Sopela).

El suyo fue el primer festival sostenible de Euskadi. ¿Sigue el compromiso?

-E intentamos mejorarlo adoptando nuevas medidas que minimicen el impacto y la huella de carbono. Es por ello que año tras año renovamos nuestro compromiso con Ihobe.

Por ello apuestan por el transporte público.

-Habrá más aparcamientos, pero es más cómodo y sostenible el transporte público. Por eso, vuelve a haber un autobús lanzadera desde la plaza Moyúa de Bilbao. Los tiques se pueden adquirir hasta el día 22 en la web www.bayofbiscayfestival.eus, como los abonos, las entradas de día, los tiques para los showcookings y el alojamiento.