Ana Maestrojuán & Ángel García Moneo productores de ‘loco desatino’

“La obra habla de una forma deslenguada de lo que ocurre cuando tu entorno te menosprecia”

La Cava acogerá esta noche, a las 22.00 horas, la representación de ‘Loco desatino’, comedia delirante que recupera la figura de la dramaturga Ana Caro Mallén

09.02.2020 | 21:09
Pie de foto. Pie de foto. Pie de foto.

pamplona - Ana Maestrojuán y Ángel García Moneo, o lo que es lo mismo, Producciones Maestras llegan esta noche al escenario principal del Festival de Olite con esta obra escrita y dirigida por la primera e interpretada por el segundo junto con Ana Goya, la protagonista, que da vida a una autora del Siglo de Oro cuya condición de mujer la ha condenado al olvido durante demasiados siglos. Ya es hora de restituir su memoria, y si es con risas, tanto mejor.

¿Cuándo estrenaron la obra y cómo ha funcionado hasta ahora?

-Ángel García Moneo: La obra se estrenó en el Gayarre el 11 de noviembre de 2018 ante casi 600 personas y desde el principio ha tenido una muy buena acogida de público en todos los espacios en los que hemos actuado. La función del Festival será la número 13 y, como sabes, no somos nada supersticiosos, al contrario, estamos seguros que nos va a dar muy buena suerte. Hemos actuado en Zizur, Irurtzun, Sangüesa, Noáin, Ansoáin, Villava, Burlada, Mutiva, Azagra, Tafalla y Altsasu, y en todas ellas la respuesta del público durante y tras la función ha sido magnífica.

¿Qué supone estar con este título en La Cava de Olite?

-Ana Maestrojuán: Supone una gran satisfacción, ya que el Festival es un lugar al que tenemos un cariño muy especial. También es un reconocimiento a nuestro trabajo, al recorrido y la acogida que está teniendo nuestro Loco Desatino. Hay mucho esfuerzo, mucho trabajo y mucho empeño para llevar a cabo un montaje así. Es una apuesta por un espectáculo de calidad en todos sus aspectos. También decir que la atmósfera de La Cava es mágica y da un toque de ensoñación que a la obra le viene muy bien. Nuestra protagonista se encuentra escribiendo en su casa, en el siglo XVII, y la ambientación del Palacio a su espalda le da más carisma todavía.

-A.G.M.: La Cava tiene algo muy especial, actuar junto al Palacio te da, como actor, una sensación mágica y muy placentera. Esta obra traslada al público a una época, en un entorno muy favorable y con un lenguaje actual y dinámico y te permite compartir con el público un momento de disfrute muy especial, así que, aunque ya haya visto la obra, no debería dejar pasarlo, ya que Olite es muy especial.

¿Cómo involucraron a Ana Goya en este proyecto?

-A.M.: Barajamos diferentes opciones, pero desde un principio, ya desde la escritura, yo tenía claro que debía ser una mujer que transmitiera fuerza y carácter. Cuanto más escribía, más me imaginaba a una mujer que pudiese encarnar esa experiencia vital, ese recorrido que Ana Caro me transmitía. Y Ana estaba ahí, rondando mi mente. Fuimos vecinas en Madrid y, casualidades de la vida, las fechas y condiciones le encajaban. Ahora me resultaría imposible ver a otra Ana Caro que no fuera Ana Goya.

¿Qué destacarían de Ana Caro Mallén, por qué han querido recuperar su figura?

-A.M.: Cuando Ángel y yo pensamos en embarcarnos en un nuevo proyecto siempre nos planteamos de qué queremos hablar. A mí me rondaba, desde hace tiempo, la idea de la falta de reconocimiento. Vivimos en una sociedad en la que parece que siempre lo que está lejos, lo que viene de fuera, es mejor y más interesante. Y no siempre es así. También la falta de reconocimiento ha venido muchas veces pareja a unos intereses motivados por el poder. Muchos artistas han sido silenciados por su condición sexual o su ideología. Ana Caro fue una mujer que vivió de su trabajo, no se casó, fue independiente y la historia se ha encargado de silenciarla por ser eso, mujer. Loco Desatino habla de una forma deslenguada de lo que ocurre cuando te sientes menospreciada por tu entorno, cuando un nombre y sobre todo de un hombre vale más que el tuyo. Eso pasaba en el Siglo de Oro y pasa hoy. Por eso el público se siente identificado, sea cual sea su profesión, con esta mujer. Ya que pone en evidencia los miedos, las dudas, y las emociones que sentimos todos a lo largo de nuestra vida.

Ángel, ¿quién es este don Juan de Córdoba que se aparece en escena, a qué tipo de galán, de hombre representa? ¿Qué tiene de actual?

-A.G.M.: Este don Juan es el prototipo del personaje barroco, por la visión del romanticismo de este modelo de conducta; es el galán, un tipo de hombre que ha sido muy alabado e incluso entendido como el ideal masculino, el que enamora, seduce; seguro, fuerte, valiente... que en sí mismos no son adjetivos negativos, pero que en este personaje, se utilizan únicamente para satisfacer sus deseos, pasiones e intereses sin importarle las consecuencias principalmente para las vidas de las mujeres que va abandonando. Hoy en día se está hablando y trabajando mucho precisamente para cambiar esto, estamos en un proceso de búsqueda de una nueva masculinidad, del papel de los hombres en la lucha por la igualdad de géneros frente a los roles que hemos bebido desde nuestra infancia. Don Juan nos plantea en qué medida somos responsables de seguir manteniendo e incluso alabando este tipo de hombre. A fin de cuentas, como dice en la obra "yo he de cumplir con quién soy. A mí, me habéis escrito así".

¿En quién se ha inspirado para darle vida?

-A.G.M.: Bueno, para hacer este personaje, que es uno de los iconos del teatro, un regalo que no pensé que podría llegar a hacer, no podría decirte en qué o quién me he inspirado. He visto y tenido muchos referentes de Don Juanes en la vida, como casi todo el mundo, imagino. Creo que nace de un estado de ánimo, de la seguridad en uno mismo, de una actitud ante el mundo y buscando esa esencia del personaje, es como ha ido apareciendo Don Juan.

¿Les ha pasado alguna vez que los personajes se les aparezcan y les hablen cuando están atascados en la escritura o en la interpretación? ¿Quién se les ha aparecido... y cómo han manejado esos delirios?

-A.M.: Constantemente. No solo cuando me encuentro atascada escribiendo. En el momento que empiezo a imaginar personajes hablo con ellos y ellos, muchas veces se cuelan en sueños. Durante los ensayos no sabíamos cuántas Anas había en la sala, si hablaba Ana Maestrojuán, era Ana Goya o Ana Caro... A mí se me aparecen todos. Soy un cuadro cuando escribo, ya que hablo como ellos y me respondo... Yo creo que esos delirios no los manejo... ellos me manejan a su antojo y hacen conmigo lo que quieren.

-A.G.M.: Imagínate, yo era el único no Ana del ensayo. ¿No es curioso que actriz, dramaturga y directora, y personaje real inspirador de la trama se llamen igual? Demasiada casualidad. Ana Caro ha estado siempre presente y Ana Goya está fantástica haciéndola corpórea en escena. ¿Delirios? Cuando empezamos con el proyecto me preocupaba cómo afrontar cuatro personajes tan diferentes y con cambios tan rápidos, y la verdad es que poco a poco, han ido apareciendo e incluso a veces, ellos han hecho lo que han querido. Cuando estamos en el proceso de ensayo y en un momento cotidiano utilizo alguna frase de la obra sin darme cuenta, ya sé que la cosa va por buen camino. Bienvenidos los delirios.