Caza y Pesca

La caza retomará las competiciones oficiales a partir del 15 de enero

En las actividades se aplicarán protocolos frente al coronavirus para minimizar el riesgo de contagios entre los participantes

19.12.2020 | 23:28
Participantes en el Campeonato Navarro de Caza de Becadas, en una edición pasada. Foto: cedida

A pesar de los palos en las ruedas que algunos gobiernos regionales, como el de Navarra, están poniendo a la caza, el sector dará en enero del 2021 un nuevo paso adelante frente a los impactos que lleva recibiendo desde el pasado mes de marzo a consecuencia de la pandemia de la covid-19. En este caso, se tratará de un avance en el terreno deportivo.

La Real Federación Española de Caza (RFEC) informó recientemente de que su comité interautonómico ha tomado la decisión de retomar las competiciones de caza, tanto las nacionales, como las provinciales y autonómicas. La fecha escogida es el próximo 15 de enero y este movimiento supone, según la propia entidad, "una apuesta por la nueva normalidad y el fomento de la reactivación social y económica del deporte de la caza".

En este sentido, el calendario oficial de la RFEC será el que marcará las fechas en las que se desarrollarán las pruebas provinciales y autonómicas, que, obviamente, estarán sujetas a las restricciones que cada comunidad considere oportunas en la lucha contra el coronavirus. Las autoridades sanitarias y deportivas de cada región tendrán la última palabra en cuanto a criterios de actuación y limitaciones en el número de participantes, por lo que la dimensión y características de las competiciones podrán variar, en función de la evolución de la enfermedad en cada autonomía.

No obstante, desde la RFEC se deja claro que todas y cada una de las pruebas deportivas "estarán sujetas al cumplimiento riguroso de protocolos contra la covid-19, con medidas preventivas y actuaciones específicas para garantizar un entorno seguro durante la celebración de las competiciones oficiales".

Dentro de estas medidas se incluirán pautas y recomendaciones que abarcarán las actuaciones que haya que llevar a cabo en cuanto al número de competidores, la presentación y entrega de dorsales, los transcursos de las pruebas, la recepción de los trofeos, el aforo del público y un largo etcétera, con el objetivo de que se minimice lo máximo posible el riesgo de posibles contagios del coronavirus.

Obviamente, la evolución epidemiológica de la covid-19 podrá conllevar, en el peor de los casos, que algunas competiciones deban ser anuladas o aplazadas. El pistoletazo de salida a nivel nacional, si la situación sanitaria lo permite en ese momento, lo dará el Campeonato de España de Perdiz con Reclamo, que se disputará en las islas Baleares a finales del mes de febrero.

En la Comunidad foral, una de las actividades deportivas más esperada es el Campeonato Navarro de Caza de Becadas, ya que se trata de una modalidad creciente en participación durante los últimos años y que suscita gran interés entre los aficionados. De hecho, dado el alto número de inscripciones, habitualmente se tienen que organizar diversas eliminatorias, en las que se clasifican aquellos cazadores que disputarán la final.

Las competiciones de caza de becadas constituyen una evaluación muy completa del binomio cazador-perro, debido a la dureza y dificultad del terreno, además del hecho de que las condiciones climatológicas propias del invierno pueden añadir una mayor complicación para los participantes. Por todo ello, esta clase de pruebas son de una gran utilidad para medir las habilidades de los perros y la pericia, la destreza y la técnica del cazador, dada la limitación de los disparos. El sorteo del punto de salida, por otro lado, supone asimismo otro factor de dificultad añadido.

Como en la mayoría de las pruebas deportivas celebradas en la Comunidad foral, la Federación Navarra de Caza se ocupa de que estas actividades lleguen mucho más lejos que la mera designación de los campeones autonómicos. Por ejemplo, gracias a la labor de los veterinarios que acuden a cada una de ellas, se mide el esfuerzo físico de los perros y, en base a un análisis anterior y posterior a la prueba, se determina el nivel del trabajo realizado por los animales.

Más aun, las becadas abatidas en las competiciones se emplean para elaborar estudios minuciosos sobre sus hábitos, y en los laboratorios se cotejan los diferentes resultados obtenidos entre los ejemplares adultos y los jóvenes, con el propósito de conocer todavía más la especie y todas sus características y particularidades. Asimismo, los campeonatos de caza de becadas se erigen como un gran campo de pruebas para seleccionar las razas de perro que mejor se adaptan a las capturas de esta ave, además de que, por las singularidades de esta clase de competición, con limitaciones de horario y de disparos, y recogida de las vainas metálicas, el respeto al entorno y al medio ambiente es completo.

Los cazadores navarros y de las comunidades autónomas limítrofes llevan ya meses mostrando su oposición a la suspensión de las pruebas deportivas debido al coronavirus, dado que hay actividades, como la caza de la becada, en las que las normas que rigen los campeonatos son mucho más restrictivas que las impuestas por las autoridades sanitarias frente a la covid-19.