El Zaragoza y el Huesca, al igual que la Cultural Leonesa, ya son equipos de Primera RFEF, un drama que atenaza al fútbol aragonés, que ve cómo sus dos únicos representantes en el profesionalismo dicen adiós en el mismo fin de semana.
No por esperado el descenso, sobre todo en el caso de la escuadra zaragozana, la pena en las dos ciudades resulta menor, pero lo cierto es que ambos conjuntos han completado una temporada nefasta que ha culminado con la pérdida de la categoría en ambos casos.
Sin embargo, todavía queda una plaza de descenso por asignar, la que se van a jugar en duelo directo Mirandés (40 puntos) y Leganés (43) en la última jornada. Y es que el Mirandés dio ayer domingo un paso fundamental en su lucha por la permanencia al imponerse al Granada en Anduva (3-1), en un encuentro marcado por el acierto de los jabatos y el peso decisivo de Unax, autor de dos tantos; y en la última jornada se la jugará ante el Leganés, el otro implicado en el descenso.
El inicio fue equilibrado, aunque el Granada dispuso de la primera ocasión clara con un remate de Rodelas tras una buena acción de Arnaiz por banda que no encontró portería.
El Mirandés respondió a balón parado con un córner que ya anticipaba peligro, aunque sin acierto en la definición.
Con el paso de los minutos, el conjunto local fue ganando presencia ofensiva, Unax dispuso de una ocasión clara tras un pase filtrado, pero Astralaga evitó el gol con una buena intervención.
El portero del Granada volvió a aparecer poco después, sosteniendo a su equipo en los mejores momentos del Mirandés.
La insistencia rojilla encontró premio en el balón parado fue en un córner ejecutado por Javi García fue aprovechado por Unax, que apareció en el área para marcar el 1-0.
El Granada, hasta entonces discreto en ataque, logró empatar en el minuto 42 por medio de Arnaiz, pero la reacción local fue inmediata para recuperar su renta antes del descanso. Para salvarse, el Mirandés tendrá que ganar en Leganés en la última jornada.