“Si me enrollo, decídmelo”

GANADOR ÁNGEL | Madrazo, feliz y locuaz en la conferencia de prensa

10.02.2020 | 01:30
Ángel Madrazo, en el podio de Javalambre.

jAVALAMBRE (tERUEL) - Ángel Madrazo (Burgos BH) supo que iba a llevarse la etapa cuando salió ileso de una embestida de su propio coche de equipo en un tramo de carrera. "Estaba como en los encierros de San Fermín. Cuando me vino el coche dije: 'vaya cornada'. Pero hoy Dios estaba conmigo, y pensé que si no me había tumbado el coche algo grande podía pasar. 'Esto se pone a huevo', dije, y no podía fallar".

"Estoy que no me lo creo, estoy en una nube. La culpa de todo es del maillot de la montaña que llevo. Cogí la escapada para puntuar en los puertos y que luego mi compañero siguiese adelante. El equipo me dijo que levantara el pie, pero al ver que teníamos 10 minutos a falta de 70 kilómetros le dije a mi director: 'Julio, no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy', y seguimos a ver qué pasaba".

"Los tres merecíamos ganar. Le agradezco el trabajo a Bol. A falta de 50 kilómetros se me pusieron las patas guapas y el equipo me dijo 'Tranquilo, que ya has cumplido", pero no me quise quedar atrás y dije: 'Yo ahí entro como sea', y Bol me esperó".

Madrazo comenzó en 2008 en el equipo Scott, pasó de 2009 a 2013 por la estructura del Caisse D'Epargne y Movistar, luego por el Caja Rural, Delko Marsella y desembocó en 2019 en el Burgos. Siempre aventurero, la gloria le llegó en el momento más inesperado. "En el ascenso teníamos buena ventaja, pero el ritmo me mataba, por eso fui haciendo la goma. En el último kilómetro vi la pancarta del puerto y dije: 'Pues ahí también tengo que puntuar', Bol se puso a rueda y luego cuando arranqué se quedaron los dos. No me creía que había ganado. Los que ganamos poco no nos creemos estas cosas. Dentro de unos días me daré cuenta."

Madrazo asegura que es un corredor que funciona "con la cabeza", y aunque a veces le duelan las patas, es capaz de reaccionar con las frases del director deportivo. "Me dicen que mi hijo me está viendo por la tele y es para mí como un gel de cafeína. Tengo un hijo de 4 años y uno de dos meses. El mayor ya se entera, y quiero hacerle ver que el que algo quiere algo le cuesta, que nunca hay que rendirse. Hoy he conseguido lo que llevo buscando toda la vida. Ha sido el triunfo con mayúsculas".

Según Madrazo, el mérito también es de su mujer, "que es la que me da palos cuando me quiero rendir y me anima. No pensamos igual en muchas cosas. A ella no le gusta el deporte y a mí sí; a ella le gusta leer y a mí no. Además me quiero comprar una play 4 y no me deja".

"Si me enrollo mucho, decídmelo", añadió Madrazo, que estaba feliz y que comentó qué supone el triunfo para el Burgos BH. "Es un equipo pequeño y lo de hoy es la hostia. No he visto a mi director, debe de estar loco o rezando por ahí en una ermita. Es mi cuarta vuelta y vine a morir. No sabía ni quién participaba". - Efe