La charla

A un partido de fútbol

08.02.2020 | 23:36
A un partido de fútbol

una de las cosas más claras que me enseña este mundo del fútbol es que lo que hiciste ayer ya importa poco y que aquí solo vale lo que has hecho hoy o como mucho lo que vas a hacer mañana. Un buen ejemplo es el actual Real Madrid, gana Champions como come rosquillas, pero tira una temporada en una semana y aquí se vuelven todos locos. ¿Qué demonios habrá hecho Isco para jugar en ese equipo los minutos de la basura? Pero eso no importa hoy, por lo menos a mí.

No solo por ser 8 de marzo creo que la mujer deba ser protagonista hoy en muchas páginas deportivas. Por suerte cada día ocupan más líneas y más fotografías, siendo estas por sus méritos deportivos y no solo por su belleza. En el fútbol femenino sí que siempre importa lo que pasó ayer, porque poco a poco y paso a paso se está demostrando que el fútbol no es patrimonio de los hombres.

Hace unos cuantos años que aquel presidente de la FIFA Joseph Platter vaticinaba que en el fútbol femenino habría tantas mujeres como hombres y que se ofrecería un espectáculo de igual o mayor belleza. No le quito yo la razón al muchacho.

Ha habido cambios notables y pinta que los seguirá habiendo. Patrocinios y medios de comunicación van tirando del carro juntos y la cosa crece por momentos. Las licencias de las chiquillas siguen creciendo y también, aunque más despacio, las entrenadoras se hacen su hueco.

Casi 50.000 personas en San Mamés hace poquito, se llena Anoeta para ver a sus neskak también y el Wanda Metropolitano ya ha vendido 40.000 entradas para un partido que se jugará el próximo 17 de marzo en el cual quieren superar las 50.000. Casi nada.

Este finde, dentro de los muchos partidos femeninos que tenemos en nuestra comunidad y a los cuales les invito a ir, tenemos uno que es cita obligatoria. El domingo a las 12.00 en nuestro Sadar tenemos un Osasuna-Eibar. A mí me gustaría batir nuestro récord de espectadores, pero muy por encima de esto me gustaría que la gente fuéramos a un partido de fútbol y no a un partido de fútbol femenino. Porque el fútbol es de todos... y de todas.

El autor es técnico deportivo superior