Malestar por el castigo a Bixintxo

Mundial El pelotari lapurtarra recurre la sanción de un año por exhibir una ikurriña en el podio

08.02.2020 | 21:22
Bixintxo, mostrando una ikurriña en el podio del Mundial de Barcelona.

Pamplona/Bilbao - El año de sanción que la Federación Internacional de Pelota Vasca (FIPV) impuso al pelotari lapurtarra Bixintxo Bilbao, por mostrar una ikurriña en el podio del Mundial de Barcelona celebrado en octubre de 2018, ha causado malestar en el mundillo pelotazale.

El manista de trinquete de Ziburu (Lapurdi) -que ha recibido numerosos "mensajes de apoyo de pelotaris de Hegoalde e Iparralde, incluso más que cuando gané las txapelas"- ha anunciado que recurrirá la resolución, y el Gobierno Vasco ha enviado una carta a la FIPV -cuya sede está en Pamplona- en la que censura la sanción y duda de su legalidad, por lo que pide que sea revocada.

La resolución de la Comisión de Disciplina del FIPV, firmada por Pilar Muñoz, Alejandro Arias e Ignacio Gómez, incoa el expediente por "La exhibición pública de una bandera no autorizada durante el acto de entrega de medallas de la especialidad de mano parejas en la modalidad de trinquete", y basa la sanción en el Artículo 5g) del Reglamento Disciplinario, que reza así: "Realizar comportamientos o actitudes que atenten contra la buena imagen de la FIPV, de sus órganos, y siempre y cuando dichos comportamientos no hayan sido calificados como muy graves".

Bixintxo: "Vergonzoso y triste" En declaraciones a ETB, Bixintxo Bilbao comentaba: "Es vergonzoso y triste que sea una falta grave mostrar una ikurriña. Este año no podré participar en la Copa del Mundo en París. Espero que me quiten la sanción, sería lo normal. Estoy teniendo muchos mensajes de apoyo y felicitación, más que por las txapelas que gané, por parte de pelotaris de Hegoalde e Iparralde, y eso es bonito... Tenemos que estar orgullosos de nuestras raíces y enseñar nuestros colores es una satisfacción. Volvería a hacerlo".

Carta del gobierno de la cav La dirección de Actividad Física y Deporte, dependiente del Departamento de Cultura y Política Lingüística del Gobierno Vasco, ha enviado una carta a la FIPV censurando la sanción.

El director de Actividad Física y Deporte, Jon Redondo, cuestiona "la propia legalidad" de la sanción" y señala que "no sirve para lograr un escenario de armonía y entendimiento entre todos los agentes, públicos y privados, que intervienen en la actividad de la pelota vasca".

Desde el punto de vista del Gobierno Vasco, "resulta sorprendente que se tipifique la actuación del deportista como una infracción grave" teniendo en cuenta que "la ikurriña es un símbolo que se corresponde con la bandera de un territorio universalmente reconocido de manera oficial".

"No alcanzamos a entender que mostrar en el podio de una competición deportiva la bandera de un territorio con el que el deportista pueda identificarse pueda afectar a la buena imagen de la FIPV y sus órganos. Es más, como sabrán, resulta habitual que en competiciones deportivas internacionales de equipos y selecciones los integrantes suban al podio luciendo banderas de sus lugares de origen o de territorios con los que tienen un vínculo o sentimiento personal", señala en la carta.

"Resulta incluso preocupante que en la resolución sancionadora dictada no se recoja, quizás porque no exista, el precepto reglamentario de la FIPV que prohíba expresamente a un deportista acudir con un símbolo o bandera a un acto de entrega de premios", añade.

Más allá de este cuestionamiento de la legalidad de la sanción, el Gobierno Vasco critica la "desproporcionalidad" de la sanción. "No cabe duda de que, más allá de la legalidad de la sanción aplicada, estamos ante una medida desproporcionada, privándose a un deportista de participar en competiciones durante doce meses por llevar a cabo una actuación que, según parece, ni siquiera está prevista como prohibida en el reglamento", indica.

Por todo ello, el Ejecutivo solicita revocar la sanción aplicada al deportista y argumenta que "sancionar acciones como la señalada acaban por generar un mal ambiente que a nadie beneficia, pues existen distintas sensibilidades en los distintos colectivos intervinientes en la modalidad deportiva de la pelota vasca, siendo todos ellos igualmente respetables". - Efe