Impulsar el modelo inclusivo de empresa, también en Europa

09.02.2020 | 08:18
Impulsar el modelo inclusivo de empresa, también en Europa

La fundación Arizmendiarreta continúa impulsando el modelo inclusivo participativo de empresa. Un modelo humanista que sitúa a las personas en el centro de la empresa, promueve la participación de los trabajadores y apuesta por una gestión avanzada basada en la transparencia, confianza, formación, solidaridad interna y compromiso social. Es una alternativa al sistema clásico de empresa, con ejemplos exitosos también en nuestra tierra, que en junio del año pasado recibió el apoyo unánime del Parlamento de Navarra en una moción impulsada por nuestra fundación.

Observamos con agrado que este movimiento avanza también en el ámbito europeo. En nuestros contactos, con miembros del Consejo Económico y Social y líderes de diferentes ideologías, constatamos una preocupación por la sostenibilidad de las empresas actuales y su incidencia en el bienestar de las sociedades occidentales.

En este sentido, parlamentarios de diversos grupos están apoyando el Manifiesto promovido por EFES (European Foundation of Employees Share Ownership) por el que se insiste en la necesidad de un Plan de Acción que haga operativa la Resolución de 23.10.18 del Parlamento europeo, a fin de impulsar la participación de los trabajadores/profesionales en la propiedad de las empresas (y que también la Fundación Arizmendiarrieta ha suscrito como organización de la sociedad civil europea implicada en esa dirección).

Por otra parte, en las reuniones mantenidas en Bruselas distintas instancias nos han indicado que difícilmente vamos a encontrar en Europa referencias mejores que las nuestras para el cambio en la empresa, animándonos a que asumamos un cierto papel de liderazgo a nivel europeo.

El hecho de que la Comisaria Thyssen suscriba algunos de los principios de las resoluciones parlamentarias citadas para el Plan de Acción indicado, nos hace albergar la esperanza de que sea posible que el Modelo inclusivo participativo de empresa se convierta en una referencia a nivel europeo y sea impulsado por la Comisión europea en el citado plan.

Constatamos, asimismo, el interés de los máximos representantes de la iglesia católica ante esta iniciativa. De hecho, el pasado mes de enero el secretario del Dicasterio (Ministerio) vaticano para el Desarrollo Humano Integral trasladó al Papa Francisco el resumen que le facilitamos sobre el proyecto de un Modelo más ético y sostenible de empresa. Además, a instancias del Vaticano hemos presentado las conclusiones aprobadas por el Parlamento de Navarra (y, posteriormente, el vasco) ante distintas instancias internacionales de la Iglesia Católica que las han acogido con gran interés.

En la base de esta inquietud está la necesidad de conciliar los avances tecnológicos y el desarrollo humano, en unos momentos en los que la aplicación de la inteligencia artificial augura importantes cambios en el mercado de trabajo y en la sociedad en general. Dicha transformación quizás solo sea comparable a la primera revolución industrial del siglo XIX, que sustituyó la fuerza física del ser humano por las primeras máquinas.

El asunto ha sido también objeto de preocupación en el Foro Davos, formado por prestigiosos líderes de todo el mundo, en el que se han hecho predicciones de que cientos de millones de trabajadores de mediana cualificación pudieran ver peligrar su puesto de trabajo.

La apuesta por un nuevo modelo de empresa no será, en cualquier caso, una tarea corta ni sencilla y se precisarán los esfuerzos de todos. Por ello, hacemos un llamamiento a los candidatos navarros que vayan a ocupar un escaño en el Parlamento europeo para que impulsen las propuestas sobre el modelo inclusivo de empresa aquí aprobadas. Consideramos que puede ser una interesante iniciativa para otros estados europeos, al tiempo que se prestigia a las instituciones que lo respaldaron aquí de forma unánime.

E igualmente, sería de desear similar orientación en las personas que vayan a ocupar puestos de responsabilidad en las instituciones forales (con competencias en cuestiones críticas como la fiscalidad) ya que, según indicaba Arizmendiarrieta, "el presente, por espléndido que sea lleva la huella de su caducidad en la medida en que se desliga del futuro".

El autor es presidente de la Fundación Arizmendiarrieta