El 13,3% de los contribuyentes paga más de la mitad de todo lo que recauda Navarra por IRPF, que es de largo el impuesto más importante y el que sujeta el actual sistema público.

El porcentaje está compuesto por quienes ocupan las franjas más altas del escalafón, aquellos que cobran más de 60.000 € al año. Las 52.000 declaraciones donde figuran esos ingresos o más –la última franja es la de quienes declaran 600.000 € o por encima al año– aportan el 55,7% de lo que recauda el impuesto, que está en máximos.

El año pasado, Hacienda declaró haber ingresado 2.334 millones por IRPF, según las cifras de recaudación anual, una cantidad nunca antes vista y que supone el 40% de todo lo que ingresan las arcas navarras. Pues bien, la amplia mayoría, más de 1.200 millones, los pagan quienes más ingresan.

Son los efectos de un impuesto progresivo y que todavía lo es más desde la última reforma del Gobierno de Navarra, que el año pasado decidió aliviar la presión para rentas bajas y medias –subió el mínimo exento y rebajó tarifas hasta 32.000 €–. A cambio, subió algo la presión a partir de esa franja, con especial cuidado de no incurrir en los errores de salto –que variaciones muy pequeñas en los ingresos hagan pasar al contribuyente de franja y a la hora de hacer la declaración de la renta salga perjudicado–.

El resultado ha sido que Navarra tiene el impuesto más progresivo del Estado, tal y como ha acreditado este mismo mes una radiografía del Consejo General de Economistas.

La progresividad del impuesto

Los últimos cambios de la Hacienda Foral perseguían especialmente eso. El IRPF es desde hace muchos años el principal instrumento de financiación del Gobierno. Lo recaudado mediante esta figura ha subido casi un 200% en veinte años.

Ahora mismo, y tal y como ha analizado el think tank Institución Futuro, en Navarra, un soltero, sin hijos y menor de 65 años que solo obtiene rentas del trabajo de hasta 30.000 €, tiene el segundo IRPF más bajo de todo el Estado, solo por detrás de las haciendas provinciales de la CAV.

Por el contrario, para las rentas de hasta 70.000 euros, la Comunidad Foral es la cuarta región donde más IRPF se abona. La Hacienda Foral mantiene una estructura de 11 tramos que van desde el mínimo del 13% hasta el máximo del 52%.

Solo hay una comunidad con un IRPF más alto para el tipo máximo: el 54% en la Comunidad Valenciana. Con estos números, Navarra es la comunidad con mayor distancia entre extremos, y por tanto con la mayor progresividad con respecto al resto de territorios. De hecho, con la última reforma, quedaron exentos de tener que hacer la declaración quienes ganan por debajo de 17.000 €, aunque puede que a estos contribuyentes les interese hacer declaración para que, precisamente, le devuelvan algo de dinero.

Quienes más van a notar el cambio son quienes ganan entre 18.000 € al año y 22.000 €. No son pocos: el 12% de los contribuyentes, casi 50.000 personas. Estos van a notar ahorros de mil euros en la cuota. A partir de ahí, la diferencia va decreciendo hasta notar un ahorro de catorce euros entre quienes tengan un sueldo bruto de 34.000 €. Es decir, van a notar cambios más de 200.000 contribuyentes, que representan más de 200 millones de recaudación de IRPF.

Después está el gran grupo de cotizantes formado por quienes ingresan entre 30.000 y 45.000 €. Son la mayoría: algo más de 74.000 cotizantes, el 19,1%. Ellos, por sí solos, aportan 400 millones en IRPF. 

A partir de ahí, el número de cotizantes baja a medida que los ingresos anuales suben, como es lógico. El siguiente bloque, el compuesto por quienes ganan entrr 45.000 y 60.000 al año, representa un 10% de los contribuyentes. Son 40.000. La siguiente franja cae hasta los 33.000 y cobran entre 60.000 y 90.000 y los recortes de declaraciones a partir de ahí son mucho más pronunciados. En Navarra solo hay 10.000 profesionales que cobran entre 90.000 y 120.000 euros. Son el 2,7% del total. A la mitad baja quienes ingresan entre 120.000 y 180.000 €. Y menos de la mitad va del extremo superior hasta los 300.000 €. Medio millar ingresa entre 300.000 y 600.000 €. Y 187 contribuyentes declara ingresos superiores a 600.000 €.