La UPNA como motor del desarrollo regional

29.06.2020 | 10:55
El rector de la UPNA explica el importante papel que tiene la universidad en el desarrollo socioeconómico de una región.

La universidad es plural, diversa, motor de transformaciones y, como cualquier otra institución, debe estar siempre en constante evolución. Suele achacársenos desde fuera de la Universidad un cierto inmovilismo y escasa o lenta adaptación al cambio de los tiempos. Nada más lejos de la realidad. En las últimas tres décadas la universidad española ha pasado de ser, esencialmente, una institución para la formación superior a generar las dos terceras partes de la investigación básica del país y, por último, a ser un agente fundamental de transferencia de conocimiento al sistema productivo.

Las universidades han sido uno de los grandes vectores de desarrollo en las últimas cuatro décadas. Según un reciente informe titulado "La contribución socioeconómica del Sistema Universitario Español (SUE)", encargado por la Conferencia de Consejos Sociales de las Universidades Españolas (CCS) y CRUE Universidades Españolas al Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE), la actividad productiva asociada al Sistema Universitario Español (SUE) representa el 2,12% del PIB y el 2,56% del empleo en España. En dicho informe se pone de manifiesto que las universidades españolas devuelven a la sociedad, aproximadamente, 4,3 euros por cada euro que las administraciones destinan a su financiación, lo que se traduce en una tasa de rentabilidad fiscal media anual por titulado del 14,3%.

El papel de la universidad como palanca del desarrollo social y económico de la región en la que se encuentra, sin perder nunca de vista el ámbito nacional o internacional, es cada día más relevante e importante. El progreso de muchas regiones viene de la mano de una universidad enraizada en su entorno que proporciona, por un lado, profesionales cualificados que nutren a las empresas del capital humano necesario para su evolución y, por otra, de conocimiento e innovación que permiten el progreso tanto social como económico de instituciones y de empresas. Uno de los factores clave para tomar la decisión sobre la implantación de una empresa en un determinado entorno es el hecho de que exista una universidad con potencial suficiente como para que esas empresas puedan mejorar su competitividad y con el valor añadido suficiente para que su innovación les permita mejorar tanto su productividad como su capital humano.

En tiempos de crisis como el que tenemos por delante, la inversión decidida y sin tapujos por la universidad es una apuesta segura y de futuro. Analizando las diferentes vertientes en las que la aportación de las universidades es relevante tenemos que, desde el punto de vista de la formación, está demostrado que tener estudios superiores sigue siendo una garantía de acceso al mercado laboral, incluso en los periodos de crisis económica, además de constituirse en motor de progreso social y de equidad. Si nos centramos en la investigación, recordar que dos terceras partes de la misma se hace en las universidades, existe una relación directa entre la inversión en I+D y el nivel de renta per cápita de un país. La última vertiente, la transferencia de los resultados de dicha investigación a la sociedad y, en particular, al tejido social y productivo, constituye un valor añadido único que actúa como palanca para mejorar la calidad de vida o la generación de riqueza en el territorio.

La UPNA ha cumplido ya más de 30 años. En este tiempo, se ha asentado como institución de referencia para la sociedad navarra, constituyéndose en uno de los motores fundamentales de su progreso social e industrial e instrumento esencial para el avance hacia una sociedad más justa, igualitaria, solidaria y libre. Este propósito ha guiado a la UPNA desde su origen, y lo seguirá haciendo en el futuro. Hemos formalizado alianzas con agentes públicos y privados que han facilitado la expansión de la Universidad en sus diferentes ámbitos, y que han permitido que nuestra actividad tenga un mayor alcance y efectos en los entornos local, nacional e internacional. Nuestras alianzas con IBERUS, Navarrabiomed, IDISNA y NAITEC son los ejemplos más recientes. El proyecto de desarrollo del Polo de Innovación dentro del Campus de la UPNA abre unas enormes posibilidades para impulsar de forma decidida el progreso y la transformación digital de la industria. La Ciudad Sanitaria en Salud, con sus vertientes en conocimiento, investigación y emprendimiento, puede convertirse en una de las apuestas de mayor impacto económico y social en los próximos años para la sociedad navarra.

Como resultados, el reciente ranking de la Fundación CyD que analiza 76 universidades españolas, posiciona a la UPNA como líder nacional en la dimensión correspondiente a la contribución al desarrollo regional, donde se analizan aspectos cómo las prácticas que se realizan en empresas de la región, publicaciones regionales, fondos de investigación regionales y publicaciones con empresas de la región. Además, también destacamos en la creación de spin-off y en la generación de patentes. En el mismo ranking, Navarra se sitúa como la segunda región con el mayor número de indicadores perteneciente al grupo de alto rendimiento, lo que demuestra la importancia y la contribución del sistema universitario navarro al desarrollo socio-económico regional.

Este es el momento de no cometer errores del pasado y aprovechar esta crisis como una oportunidad para poner en marcha nuevas políticas, estrategias y medidas para que el conocimiento, la investigación, la ciencia y la innovación sean los pilares sobre los que se construya el futuro de nuestra sociedad.