El Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente ha abierto este martes en Ablitas un espacio de reflexión y debate sobre el papel que juegan los espacios naturales protegidos agrupados en la Red Natura 2000. En la jornada se ha analizado el valor de los servicios ecosistémicos que ofrecen estos espacios y las aportaciones que realizan a la sociedad en términos de regulación climática, calidad del agua, prevención de inundaciones e incendios o usos recreativos y culturales.

La sesión ha reunido a alcaldes, alcaldesas y representantes de municipios integrados en la Red Natura 2000 de Navarra, para compartir experiencias y abordar de forma conjunta los retos y oportunidades ligados a la conservación del patrimonio natural y al desarrollo de las zonas rurales.

84.789 millones de euros. En la jornada se ha presentado un informe, elaborado por Tragsa para el Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, sobre la valoración de los servicios ecosistémicos que ofrecen los espacios de la Red Natura 2000 en Navarra. Estima el valor económico de los beneficios que aportan estos ecosistemas –regulación climática, calidad del agua, captura de carbono, prevención de inundaciones, polinización o usos recreativos y culturales– y concluye que genera un valor anual equivalente a 84.789 millones de euros. La Red Natura 2000 europea ocupa en Navarra más de 280.000 hectáreas, más de una cuarta parte del territorio, y está integrada por más de 40 zonas de especial protección.

El consejero de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, José Mari Aierdi, ha subrayado que Navarra cuenta con “un patrimonio natural extraordinario” y ha defendido la necesidad de avanzar hacia “un nuevo modelo de relación con el territorio basado en más diálogo, más participación y más reconocimiento hacia las entidades locales”. “Los beneficios ambientales que generan estos espacios los disfruta toda la sociedad, pero buena parte del esfuerzo de conservación recae sobre los municipios rurales y las personas que viven y trabajan en ellos”. Ha destacado que la transición ecológica “solo será posible si se construye junto al territorio” y ha considerado que la Red Natura 2000 debe entenderse “no solo como una herramienta de conservación, sino también como una oportunidad de futuro para el medio rural”.

Mesa redonda

La directora general de Medio Ambiente, Ana Bretaña, ha presentado a continuación una mesa redonda con Carlos Bonel, alcalde de Ablitas; Juan Carlos Castillo (Peralta); Arantxa Arregi (Doneztebe); Yolanda González (Viana) y Kiko Martínez Aldunate (Aibar).

Los representantes locales han compartido experiencias sobre la gestión de espacios protegidos, las dificultades y oportunidades que existen y la necesidad de avanzar hacia un modelo de transición ecológica que combine conservación ambiental, desarrollo rural y cohesión territorial.

“Se ha hecho un ejercicio muy positivo dándole valor económico a lo que nos aporta la naturaleza, para verlo desde esa perspectiva; y de poner en foco en lo importante que es que los territorios gestionemos adecuadamente estas zonas protegidas. Y eso exige no solo de la gestión directa del Ayuntamiento, sino de la alianza con los agentes del territorio, como es el sector primario principalmente”, ha concretado el alcalde de Peralta, Juan Carlos Castillo. Ha hecho referencia igualmente a los “planes contra incendios, planes contra inundaciones; temas de reforestación, no tanto de plantación sino de entresaca, limpieza de ciertas pistas...” que hay que gestionar.

“Es el inicio. Se pone el foco en una necesidad, y ahora conjuntamente con el Gobierno de Navarra hay que definir cómo se lleva a cabo”. También ha rescatado del debate “las asimetrías” en gestión de territorio. Por ejemplo, en un municipio como el suyo de 6.000 habitantes y 90 km cuadrados; frente a otro con el mismo territorio y apenas 200 habitantes, “que tiene que gestionar el mismo territorio con muchísimos menos recursos”, ha apuntado.

Por su parte, Arantxa Arregui, alcaldesa de Doneztebe, ha destacado como “interesante que haya una mirada hacia lo rural con algo más de visión de desarrollo local y global, no solo vernos como un lugar de paisajes y turismo. Y lo que está demostrando es la necesidad de que haya un cambio en la gobernanza. Que sepamos todos lo que nos supone mantener este tipo de espacios”. Ha insistido en “ese apoyo a las entidades locales y a la población, que cuenten con nosotros. Trabajar de otra manera, mirando al medio rural”. Con un apoyo económico “porque se ha demostrado todo lo que supone y todo lo que aportamos. Es necesario que la ronda se pague entre todos”.