Salvo en algunos superestadios que tienen una cubierta que cubre totalmente el terreno de juego, el fútbol se juega al aire libre y, por lo tanto, el desarrollo de los partidos se puede ver condicionado por circunstancias meteorológicas. No es raro, menos aún en otros países más norteños, ver que se suspenden encuentros por la nieve, pero también por la niebla o por trombas de agua que dejan el césped impracticable. Lo que no es tan normal es que esos fenómenos atmosféricos afecten sólo a la mitad del terreno de juego. Y no tiene nada que ver con que esa mitad esté cubierta o no.
En un lado llueve; en el otro hace sol
Ha sucedido durante un partido amateur, aunque no ha trascendido cuáles eran los contendientes ni en qué país se estaba disputando. Pero las imágenes son espectaculares y se han vuelto rápidamente virales, con millones de visualizaciones en diferentes redes sociales. En el vídeo puede verse cómo mientras en una parte del campo llueve con bastante intensidad, en la otra no cae ni gota, luce el sol y el terreno permanece seco.
Muchos internautas bromean con que podría tratarse del campo de la serie japonesa de dibujos animados Campeones, donde el terreno parecía ser tan infinitamente largo que las condiciones meteorológicas podrían cambiar perfectamente de un extremo a otro, aunque en este caso no se trata de animación, sino de realidad.