Poco a poco se acerca el verano, toca planificar las vacaciones y siempre hay quien se plantea probar algo diferente al hotel, apartamento o camping: viajar en autocaravana, con la casa a cuestas y sin horarios, con la sensación de libertad que da despertarse frente al mar o en plena montaña. De hecho, este turismo cada vez tiene más adeptos en nuestro país, aunque aún está lejos de otros lugares de Europa. Pero esa libertad no significa que todo valga a la hora de conducir, de aparcar o de acampar. Por eso el RACE ha recopilado unas recomendaciones básicas, especialmente pensando en quienes se estrenan con las autocaravanas.
Consejos clave
- Comprobar qué carné necesita el vehículo. No todas las autocaravanas pueden conducirse con el mismo permiso. Con el carné B se pueden llevar las de hasta 3.500 kilos, pero si se supera ese peso son necesarios permisos específicos como el B96 o el B+E.
- Revisar el vehículo antes de iniciar el viaje. Comprobar el estado de neumáticos, frenos, luces, niveles de aceite y refrigerante, batería y limpiaparabrisas, además de revisar elementos específicos de la autocaravana, como las conexiones de agua, gas o electricidad.
- Vigilar el peso y distribuir correctamente la carga. Por mucho equipaje que llevemos no podemos superar la masa máxima autorizada. Además, el peso debe repartirse de forma equilibrada (lo más pesado, abajo y cerca del centro; lo más ligero, arriba o en los extremos) para evitar problemas de estabilidad y mejorar la seguridad durante la conducción.
- Adaptar la conducción al tamaño del vehículo. Son vehículos más largos, altos y pesados, por lo que requieren maniobras más suaves y mayor anticipación. Hay que prestar especial atención al viento lateral, a las frenadas y a las curvas, además de vigilar la altura en túneles, parkings y zonas con árboles.
- Respetar siempre los límites de velocidad. Las autocaravanas de hasta 3.500 kilos pueden circular a 120 km/h en autopistas y autovías, pero las que superan ese peso no pueden pasar de 90 km/h.
- Hacer descansos frecuentes durante el trayecto. Los viajes largos pueden cansar más debido al tamaño del vehículo y a la concentración que exige su conducción. Por eso se recomienda planificar la ruta y parar cada dos horas o 200 kilómetros.
- Diferenciar entre estacionar, pernoctar y acampar. Uno de los aspectos que más dudas genera es dónde se puede dormir. La normativa permite estacionar y pernoctar dentro de la autocaravana en lugares donde el aparcamiento esté autorizado, siempre que no se ocupen espacios exteriores con toldos, mesas o sillas o se realicen vertidos, ya que pasa a considerarse acampada.
- Consultar las normativas de cada municipio. Aunque existe una instrucción de la DGT sobre autocaravanas, muchos ayuntamientos tienen normas específicas sobre estacionamiento y pernocta. Por eso conviene informarse antes de llegar para evitar multas o problemas.
- Elegir lugares seguros para pasar la noche. Lo más recomendable es utilizar áreas habilitadas para autocaravanas o campings. Además, conviene no dejar objetos de valor a la vista y mantener puertas y ventanas bien cerradas durante la noche.
Respetar el entorno y no molestar
Uno de los principios básicos del caravaning es dejar el lugar al que se va igual o mejor de como se encontró. No se deben verter aguas residuales fuera de los puntos autorizados ni dejar basura o generar molestias a otros viajeros y vecinos. El respeto al entorno es clave para que cada vez más municipios sigan permitiendo este tipo de turismo.