El candidato socialista António José Seguro parte este domingo como claro favorito para vencer en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Portugal ante el líder de Chega, el ultraderechista André Ventura, sobre quien las fuerzas progresistas y conservadoras del país han estrechado el cordón sanitario, marcadas por los estragos que ha dejado un temporal de lluvias en el sur del país.

Seguro ya se encargó de mostrarse como candidato independiente durante la celebración de su victoria en primera vuelta. Sin embargo, no hizo falta que insistiera mucho, pues poco después de aquella noche electoral figuras importantes de la derecha tradicional portuguesa salieron a anunciar que le apoyarían.

Su triunfo, los sondeos le dan el 67% de los votos, supondría no solo uno a nivel personal tras desaparecer de la primera línea política en 2014, cuando perdió las primarias con el ex primer ministro António Costa, sino también reivindicaría al Partido Socialista, después del batacazo de las parlamentarias de 2024.

Una campaña institucional frente al discurso de confrontación

Seguro, de 64 años, ha hecho hincapié en campaña en la importancia de defender la sanidad pública, que vive uno de sus peores momentos de los últimos años, con un brote de gripe que ha colapsado el sistema, que arrastraba problemas estructurales graves y una falta alarmante de personal que provocado el varios cierres.

La suya ha sido la candidatura más institucional de todo el proceso electoral frente a otras que han abogado por una presidencia mucho más intervencionista, como la de Ventura, de quien le separa un "océano de diferencias", tal y como dijo hace semanas en el único debate televisado de esta segunda parte de la campaña.

Por su parte, el líder de Chega ha hecho gala de esas diferencias y ha centrado su campaña en erigirse en la única alternativa al sistema, mientras lanzaba exabruptos contra Seguro y contra los líderes de la derecha tradicional que le han negado el voto. Ventura ha atacado a las minorías, especialmente a la comunidad gitana, a la inmigración, al Estado y sus instituciones, y a un bipartidismo al que acusa de conspirar contra él. El líder de la ultraderecha lusa afronta esta cita con un 32% de apoyo en las encuestas, con vistas a ser primer ministro, su verdadero objetivo político.

Elecciones marcadas por el temporal en el sur del país

Esta segunda vuelta de las elecciones presidenciales está marcada por la tragedia causada por el temporal de lluvias, especialmente en el sur de Portugal. La borrasca 'Leonardo' ha forzado la evacuación de decenas de localidades que ya habían sufrido los estragos del temporal 'Kristin'.

En la localidad alentejana de Alcácer do Sal, inundada desde el miércoles de la semana pasada, las autoridades han decidido posponer la votación, y no se descarta que otros municipios bajo estado de emergencia hagan lo propio. El presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, ya avanzó esta posibilidad, tal y como marca la ley electoral.

Por su parte, Chega ha reclamado aplazar la votación en todo el país, una opción descartada por el jefe del Estado, que tuvo que explicárselo personalmente a Ventura. El balance del temporal asciende al menos a ocho muertos, miles de heridos, unas 100.000 personas sin luz y pérdidas superiores a los 4.000 millones de euros, una gestión que está siendo duramente cuestionada al Gobierno.