En plena naturaleza, en el verde valle de Larraun, Ezkatzea abre sus puertas en Arruitz, un pequeño espacio expositivo dedicado a la creación en Juansarenea, un caserío del siglo XVIII. El ezkatze es el recibidor en la entrada de los baserris, nombre al que hace referencia como lugar de acogida y encuentro. “Esta sala pretende ser un espacio de acogida de ideas y propuestas artísticas actuales, un lugar para el contraste y el diálogo. Está abierta a cualquier creador o colectivo que quiera compartir y hacer públicas sus propuestas; un escaparate para visualizarlas y promocionarlas”, explica Rafa Etxarri Azpirotz.

Ezkatzea está en Juansarenea, un caserío del siglo XVIII. Nerea Mazkiaran

Asimismo, quiere acercar el arte contemporáneo al mundo rural, al caserío, tradicionalmente alejado de los circuitos artísticos, y al mismo tiempo, aportar la perspectiva del baserri. “Ezkatzea busca tender puentes entre el mundo rural y el urbano. No es solo un lugar de exhibición, quiere ser una plataforma de conexión, reflexión y relectura de identidades, donde pasado y presente se entrelazan para imaginar futuros compartidos. El caserío es nuestro punto de encuentro, en el mundo tenemos la mirada”, señala.

La sala se ha abierto con obra de Rafa Etxarri. Nerea Mazkiaran

Al respecto, incide en que “nace como un punto de encuentro entre tiempos, miradas y territorios. En él confluyen elementos de la tradición con lenguajes y prácticas contemporáneas, generando un diálogo vivo y en constante transformación”. Y es que se trata de un espacio abierto, permeable y accesible, concebido como un escaparate dinámico donde las obras no solo se muestran, sino que también interactúan entre sí y con quienes lo recorren.

KOLOREAK GARA

Eskatzea se inauguró en abril con Koloreak gara/Somos color, una exposición de obra del propio Rafa Etxarri realizada con témpera sobre papel. Son composiciones llenas fuerza cromática en las que conviven la abstracción y la figuración, difuminando los límites entre lo reconocible y lo sugerido. Las formas, irregulares y orgánicas, parecen brotar de manera natural sobre el papel. El color ocupa un lugar central: vibrante, intenso y lleno de matices, convertido en el principal lenguaje expresivo de su pintura.

Pintor autodidacta, se ha forjado en una larga trayectoria en la que ha combinado trabajo profesional y pasión por el arte. “Mi obra nace desde la intuición y la libertad, basada en la curiosidad, la necesidad de comunicar, de intervenir socialmente y mi pasión por el arte”, cuenta. Su proceso creativo es espontáneo, casi visceral, guiado por el impulso del momento y la necesidad de expresión.

Aunque siempre ha pintado, retomó los pinceles hace cuatro años con más intensidad. “Lo tenía abandonado y me empecé a tomar más en serio. Tenía bastante obra y pensé que no había mejor manera de inaugurar la sala que hacerlo con mi trabajo”, observa.

Se inspira en la naturaleza, y sobre todo en la humana, no como una copia literal, sino como una interpretación emocional de sus ritmos, texturas y energías. Su obra posee un mercado carácter humanista. Cada trazo, cada mancha de color, refleja una búsqueda de conexión con lo esencial del ser humano, con la emoción, la fragilidad, la belleza y la complejidad de la experiencia vital.

“El arte o la creación está relacionado con la belleza, con algo cálido y agradable, pero también con la reflexión y el pensamiento. Mi inspiración está en lo que me rodea, especialmente en la naturaleza y si algo nos enseña es la diversidad. En la naturaleza no hay dos elementos iguales, todos son únicos, y esa diversidad es la que da belleza al mundo. En mi lenguaje, esa diversidad son los colores, y especialmente los colores humanos”, observa. En este sentido, observa que en el mundo actual se vive muy ocupado, sin tan siquiera tiempo de disfrutar de lo que se ha hecho”. ”Nos hemos desconectado de la naturaleza, y en cierta forma de la diversidad. Nos pintan un mundo uniforme, monocromo, y un futuro oscuro que anima a que cada uno mire únicamente su color. Quiero reclamar la diversidad, los colores”, incide. Así, invita a detenerse y pensar. A mirar en el color propio y también el de los demás. Porque, como destaca, en la mezcla, surgen bellas oportunidades y una gama infinita de matices. Su obra se puede ver en www.koloreak.com.