la carta del día

Auto del Tribunal Supremo, exhumación de los restos del dictador

09.02.2020 | 13:56

ante el auto dictado con fecha 4 de junio de 2019, por la sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo, por el que suspende cautelarmente la exhumación de los restos del dictador Francisco Franco de Cuelgamuros, acordada por el Consejo de Ministros y fijada para el 10 de junio, las asociaciones memorialistas Amapola del Camino y el Autobús de la Memoria quieren mostrar su frontal rechazo al mencionado auto del Tribunal Supremo.

El auto, lejos de ser una determinación guiada por preservar el interés social y el bien público, como justifica el Tribunal, constituye un incumplimiento flagrante de la Ley de Memoria Histórica, así como un insulto al conjunto de la sociedad y a la democracia, y un agravio y menosprecio a las miles de víctimas causadas por la dictadura de Franco.

La resolución del Tribunal Supremo carece de toda motivación, pues en ninguno de los casos la exhumación y traslado de los restos al panteón de El Pardo supone un daño irreversible ni para la familia, ni para nadie.

El decreto ley sobre la exhumación de los restos del dictador fue convalidado por el Congreso de los Diputados el día 13 de septiembre de 2018 con solo dos votos en contra. Adoptando, aunque muy tarde, una decisión que se debía haber cumplido hace cuarenta años.

Hoy asistimos a una disposición judicial que prima los intereses de la extrema derecha franquista instalada en las estructuras del Estado y de la Fundación Francisco Franco, frente a los anhelos de toda una sociedad que exige Verdad, Justicia y Reparación y garantías de no repetición, ante un sangriento golpe militar contra la legalidad constituida y la no menos sangrienta dictadura que le siguió, en donde se cometieron crímenes contra la humanidad, y ante los cuales la judicatura del Estado español ha permanecido y permanece inmóvil, garantizando la impunidad del genocidio franquista.

Frente a todo ello el Gobierno del PSOE no reacciona de forma contundente y se limita a encogerse de hombros y a mandar un mensaje desmovilizador a la sociedad para que acepte esta nueva actuación judicial que carece de cualquier rigor democrático y de justicia; cuando lo que se necesita es movilizar socialmente contra todo aquello que se encamine a justificar y ensalzar a los verdugos golpistas.

El autor escribe en representación de las asociaciones memorialistas Autobús de la Memoria y Amapola del Camino