Iglesias: sí, pero no

22.07.2020 | 23:54

Cuando Podemos emergió en escena, el poder económico tembló. Sabiendo que no podría proceder con tanto descaro, puso en marcha cuantos engranajes pudo para evitar que influyera en la toma de decisiones. Así pocos dudan que, para evitar su llegada al Gobierno, las cloacas del Estado arremetieron contra Podemos sin piedad. Ahora que Podemos comparte poder, sufre pesadillas con un reparto más justo de la riqueza o la persecución de delitos económicos, y trata de derrocar al Gobierno atacando su alianza con el PSOE. Dicho esto, Iglesias yerra al criticar a la prensa o pretender normalizar los insultos, por muy cavernario que el periodismo sea. La prensa democrática tiene la responsabilidad de informar y cuestionar el poder con honestidad y rigor. Y si algunos ignoran tan elemental principio manipulando o mintiendo, no se le hace caso, se aclara el asunto con argumentos, sin polémicas, o si no se va a los tribunales. Lo demás da pábulo a la derecha.